Un seguidor de Celtic de 48 años sufrió una hemorragia cerebral tras una agresión posterior al derbi, fuera de Ibrox, el 8 de marzo. El ataque se produjo después de que el Celtic ganara la eliminatoria de la Scottish Cup por 4-2 en la tanda de penaltis, y ahora tres hombres han sido castigados por lo ocurrido a las puertas del estadio.
La agresión fuera de Ibrox
La víctima fue trasladada al cercano Hospital Universitario Queen Elizabeth, donde las pruebas revelaron la hemorragia cerebral. El sheriff Andrew McIntyre declaró: "Como parte del ataque, el denunciante recibió un puñetazo y cayó al suelo". Añadió que, cuando ya estaba en el suelo, "la agresión continuó y fue pateado repetidamente en la cabeza y el cuerpo, además de ser pisoteado".
McIntyre afirmó que la violencia fue tan grave que la víctima perdió el conocimiento y resultó herida de gravedad. También subrayó que se trató de "un acto intrínsecamente peligroso" que suponía un riesgo evidente para la vida del denunciante.
En el juicio se escuchó cómo durante la agresión se profirieron insultos religiosos. Fraser Gibson, fiscal de la Corona para Glasgow y Strathkelvin, afirmó que la violencia relacionada con el fútbol "es una lacra para las comunidades de Escocia" y añadió que "no se tolerará".
Las condenas dictadas
Dragsness fue condenado a 18 meses de prisión, mientras que Stanex y Graham recibieron 12 meses cada uno. Los tres, además, fueron sancionados con vetos de siete años para acudir a partidos. Gibson sostuvo que la víctima había sido sometida a una "salvajada sectaria sin sentido" por parte de los tres acusados.
También ha vuelto a salir a la luz otra historia del Old Firm relacionada con esta misma rivalidad. Keith Harris aseguró que una reunión privada en la casa de David Murray, en Perthshire, dejó un amplio acuerdo para que Celtic y Rangers ingresaran en la Championship, con 40 millones de libras sobre la mesa y parte de los ingresos extra regresando a Escocia.
Sostuvo que el plan se vino abajo después de que un periodista dejara caer que la historia iba a publicarse. El relato de Harris es llamativo, sí, pero sigue siendo su versión de los hechos y no un acuerdo confirmado. El caso penal, en cambio, está cerrado, con penas de cárcel y vetos de siete años ya en vigor.
Escrito por Sam Whitfield con investigación asistida por IA, contrastado con 2 medios. Cómo trabajamos →

