Arouca sobrevivió a una eliminatoria frenética de la Taça de Portugal en el Jamor, tumbando al Belenenses por 4-3 tras la prórroga. Mansilla firmó un doblete en cuatro minutos, primero en el 87 y después en el 90+1, para convertir un partido igualado en una escapada copera de las que hacen historia.
La noche del Jamor
El encuentro se jugó en el Jamor, el estadio que acoge la final de la Copa portuguesa, y no hubo ni un solo respiro. El Belenenses se adelantó 1-0 con un cabezazo de Cesinha en el minuto 49, luego Bruninho volvió a ponerles por delante en el 76, pero el Arouca reaccionó para no quedarse fuera de combate.
Vítor Severino ya había marcado el tono antes del pitido inicial, al asegurar a A Bola que en la Copa portuguesa no existen divisiones. Su conjunto tuvo que comprobarlo sobre el césped, porque el visitante de Segunda siguió golpeando y llevó el duelo hasta el tiempo extra.
La ráfaga de Mansilla
Mansilla sentenció con una ráfaga de cuatro minutos que cambió por completo la eliminatoria. El Arouca llegaba al choque instalado en el 5.º puesto de la Primeira Liga, con 14 puntos en 8 jornadas, así que la diferencia sobre el papel era clara; sin embargo, el Belenenses aterrizó con un problema muy distinto, después de 7 victorias y 1 empate en sus primeros 8 partidos de 2026/27.
El empate de larga distancia de David Monteiro para poner el 3-3 mantuvo vivo al Belenenses hasta el derrumbe final. C. Mayulu también dejó su huella en un marcador repleto de goles, pero los dos zarpazos de Mansilla cerraron la noche con el Arouca en pie y el Belenenses preguntándose cómo pudo rozar la gesta tanto tiempo.
Escrito por Sam Whitfield con investigación asistida por IA, contrastado con 1 medio. Cómo trabajamos →




