Bayern München cerró la temporada con el título de la Bundesliga y la DFB-Pokal, pero la frase más sonora de la jornada no tuvo que ver con los trofeos. Fue Uli Hoeneß dejando en un 60-40 las opciones de renovación de Max Eberl, para después remitir la decisión a la reunión del consejo de supervisión en agosto. El contrato de Eberl expira en 2027, así que aquí no hablamos de un simple rumor veraniego. Hablamos de una cuestión de despacho, y de las serias.

Por qué importa esa línea del 60-40 de Hoeneß

Eberl no ocultó su sorpresa. "Me sorprendió muchísimo", dijo, añadiendo que quiere convencer a la gente con su trabajo y que los números están ahí. También puso el foco en el momento elegido, al considerar que no era el instante adecuado para hacer eso en la última jornada, aunque no afectara en lo más mínimo al equipo.

Eso sí, esto también es Bayern en estado puro. Hasan Salihamidžić ya dejó claro en su día que en el club hay que esperar cualquier cosa, sobre todo cuando Hoeneß y el resto de la estructura de poder andan cerca. La cuestión no es que Eberl esté fuera. La cuestión es que el Bayern ha convertido una temporada exitosa en otro debate interno antes incluso de que el verano haya arrancado de verdad.

La parte futbolística seguía siendo lo bastante potente como para justificar el ambiente

El ruido público no debería tapar lo que el Bayern produjo realmente sobre el césped. Harry Kane acabó con 61 goles en todas las competiciones, mientras que Michael Olise firmó 22 goles, 26 asistencias. No son cifras menores. Son números de los que hacen que una temporada de títulos parezca controlada, no solo eficiente.

El Bayern cerró la Bundesliga en lo más alto, con 89 puntos, un balance de 28-5-1 y una diferencia de goles de +86. El campeonato ya estaba sentenciado, así que no hace falta adornar esto como si fuera una crisis. Pero el club sigue manejando más de una decisión de calado. Las conversaciones de contrato de Konrad Laimer vuelven a estar activas, el Bayern quiere ampliar su vínculo, y la plantilla regresará el 20 de julio para la pretemporada 2026/27.

Max Eberl también dejó claro que el verano aún tiene varios frentes abiertos. Explicó que el Bayern fichará a un jugador ofensivo si entra dentro de lo asumible económicamente y que se está avanzando en esa dirección. Y eso encaja con la fotografía general: un club con éxito sobrado sobre el terreno de juego y con muchísimo trabajo por hacer en los despachos. El fútbol fue excelente. La política, como casi siempre en el Bayern, sigue viva y coleando.

Escrito por Jack Mercer con investigación asistida por IA, contrastado con 5 medios. Cómo trabajamos →