Bayern München se impuso por 3-0 al VfB Stuttgart en la final de la DFB-Pokal disputada el 23 de mayo de 2026, y el choque quedó marcado por un solo nombre por encima de todos: Harry Kane. El inglés firmó los tres goles, obtuvo una valoración de 9.3 y llevó al Bayern a su primer doblete doméstico en 6 años, desde el sextete de 2020. Para Vincent Kompany, fue la manera más limpia posible de cerrar una temporada que su equipo había dominado durante buena parte del curso.

Por qué Kane decidió la final con tanta claridad

El marcador habla de control, pero Kane la convirtió en una sentencia.

Abrió la lata en el minuto 55, añadió un penalti en el 90+2 y cerró la final con tres goles. Su pegada fue tan afilada como sugieren los números: 3 de sus 4 remates fueron a puerta, y todo el daño real en el marcador pasó por sus botas.

Y eso importa, porque las finales no siempre reflejan la diferencia real de calidad entre los dos equipos. En esta sí ocurrió en cuanto Kane se puso por delante. Una valoración de 9.3 en una final copera no es solo productividad: normalmente significa que el rival no encontró forma de desactivar el partido alrededor de él.

También hubo actuaciones de apoyo muy útiles. Michael Olise fue el siguiente mejor atacante del Bayern por valoración con 7.7, lo que da una idea bastante clara del respaldo ofensivo que rodeó a Kane. Detrás de ellos, Jonas Urbig realizó 3 paradas ante la ausencia de Manuel Neuer, aportando al Bayern la estabilidad bajo palos que exige una final, aunque no fuera la gran portada del día.

Lo que dice el triunfo del Bayern de Kompany

La final copera completó una temporada que ya había devuelto a Bayern München a lo más alto en el plano nacional. Terminaron primeros en la Bundesliga con 89 puntos y, después, añadieron la DFB-Pokal para cerrar el doblete.

Ese es el argumento más sólido de la primera campaña de Kompany al mando. El Bayern no se limitó a sobrevivir en un gran día. Ya había hecho el trabajo en la liga y llegó con impulso, con el dato de la previa que les situaba invictos en sus últimos cinco encuentros.

Kompany había enmarcado la cita en esos términos antes del pitido inicial. Lo explicó a bavarianfootballworks.com: "Nunca he participado en una final de copa alemana antes, pero sí en otras finales. Gané mi primera FA Cup cuando el equipo [Man City] llevaba 40 años sin lograrla. Ganar aquí es siempre un momento histórico."

La comparación con Manchester City era suya, pero el punto importante es otro: este Bayern hizo exactamente lo que se espera de un club obligado a ganar títulos. Llevaba 6 años sin lograr un doblete doméstico. Esa sequía ya forma parte del pasado.

El reto del Stuttgart era grande, y el Bayern lo hizo parecer aún mayor

El Stuttgart llegaba con motivos de sobra para creer que podía competir, pero la previa también dejaba claro lo complicado que era el emparejamiento. Su balance reciente ante el Bayern era de 0-1-4 en los últimos cinco duelos, y la final siguió el mismo guion.

Sebastian Hoeneß no había exagerado el desafío antes del partido. Lo dijo a bavarianfootballworks.com: "Vamos a necesitar una actuación excepcional. Eso es lo que buscamos; necesitamos lo que siempre hace falta contra el Bayern."

No la tuvieron. Y eso no debe ponerse sobre los hombros de un solo jugador, porque el briefing lo deja claro. Aun así, algunos nexos del Bayern con el Stuttgart añadieron un punto de interés a la cita. Alexander Nübel, cedido por el Bayern, partió en la portería, mientras Angelo Stiller llegaba al choque tras 34 partidos de Bundesliga esta temporada y una media de 7.25 de valoración.

Nada de eso alteró el equilibrio básico de la final. El Bayern tuvo al mejor definidor, la mejor plataforma y, una vez Kane golpeó tras el descanso, el mejor control del encuentro.

El resultado deja a Bayern München con el doblete doméstico y al VfB Stuttgart con la obligación de reflexionar sobre una final en la que cayó ante un conjunto que ya había demostrado durante toda la temporada que era el equipo más fuerte de Alemania.

Preguntas frecuentes

¿Cómo cerró el Bayern el doblete ante el VfB Stuttgart?

El Bayern venció al VfB Stuttgart por 3-0 en la final de la DFB-Pokal el 23 de mayo de 2026, después de haber terminado ya primero en la Bundesliga con 89 puntos. Harry Kane marcó los tres goles, incluido el 1-0 en el 55' y un penalti en el 90+2, para sellar el primer doblete doméstico del conjunto de Vincent Kompany en 6 años.

¿Qué nivel mostró Harry Kane en la final de la DFB-Pokal ante el Stuttgart?

Kane fue el gran protagonista de la final. Firmó un hat-trick en el 3-0 del Bayern, logró una valoración de 9.3 y remató 3 de sus 4 disparos entre los tres palos. Los números no engañan: el Bayern fue superior, pero Kane marcó la diferencia de forma rotunda.

¿Dominó el Bayern Múnich la temporada 2025-26 con Vincent Kompany?

Los números apuntan claramente a ello. El Bayern acabó primero en la Bundesliga con 89 puntos y después añadió la DFB-Pokal al derrotar al Stuttgart por 3-0 en la final. Además, en el briefing figura una racha global sólida, con un balance de 7-0-1 en Champions.

¿Qué papel tuvo Jonas Urbig en la victoria copera del Bayern?

Urbig no fue el nombre principal del partido, pero cumplió con solvencia. Ante la ausencia de Manuel Neuer, realizó 3 paradas y dejó la portería a cero frente al Stuttgart. Eso permitió que el hat-trick de Kane sentenciara la final sin sobresaltos.

Escrito por Jack Mercer con investigación asistida por IA, contrastado con 6 medios. Cómo trabajamos →