Bernardo Silva solo ha jugado ocho minutos en La Liga desde el 15 de septiembre y el Real Madrid ya da la sensación de estar utilizándolo mucho menos de lo que esperaba cuando llegó. Arrancó como titular en las dos primeras jornadas, formando el doble pivote con Federico Valverde, pero su presencia se evaporó enseguida. Mourinho también ha puesto en duda su estado físico.
Las dudas físicas de Mourinho
Hablando con SPORT1, José Mourinho dijo: "Llegó a la pretemporada en un estado físico notablemente peor y tiene que mejorar ahí".
Mourinho añadió: "Era ese tipo de jugador al que le viene bien no hacer absolutamente nada durante las vacaciones".
Esos comentarios encajan con un arranque de curso muy discreto. Silva ha disputado seis partidos de La Liga, pero solo suma 242 minutos en total y lleva una contribución de gol. Eso sí, dejó su huella de inmediato en una de sus apariciones, cuando salió en el minuto 82 ante el rival ciudadano y asistió en el gol de la victoria de Antonio Rüdiger.
El orden de prioridades en el centro del campo del Madrid
El problema no es que Silva haya pasado desapercibido, sino que se ha visto arrinconado. Aurélien Tchouaméni y Federico Valverde le han ido ganando terreno en el centro del campo, mientras que el 4-3-2-1 de Mourinho le deja sin un hueco claro y fijo. Su valoración media de 6,66 es respetable, pero no suficiente para obligar a replantear el escalafón por delante de él.
El Real Madrid fichó a Silva a coste cero tras nueve años en el Manchester City, en una operación cerrada en 36 horas, así que la expectativa era que tapara de inmediato una grieta en el centro del campo. Sin embargo, el dibujo inicial apunta justo en la dirección contraria, con el club avanzando en la competición y Silva cayendo a un papel secundario. El próximo partido de Liga dirá si esos ocho minutos desde mediados de septiembre fueron un bache pasajero o el inicio de una presión mucho mayor.
Escrito por Daniel Hartley con investigación asistida por IA, contrastado con 1 medio. Cómo trabajamos →




