Italia habló con Carlo Ancelotti antes de abrir conversaciones con Pep Guardiola, y la FIGC prefiere esperar al hombre adecuado antes que precipitar un nombramiento. Paolo Maldini ha dejado claro que lo ideal sería tener entrenador antes de que acabe la semana, pero que dar con la persona que realmente quieren va por delante de todo.
El orden de las llamadas de Maldini
Maldini no se anduvo con rodeos. En declaraciones a goal.com, explicó: "Sinceramente, hoy no podemos dar noticias sobre lo que está pasando. Habéis identificado uno de nuestros objetivos". Añadió en BBC Sport que Italia "también habló con Carlo antes de hablar con Pep" y que habían empezado por quienes consideraban "los mejores del mundo".
Ese orden importa más que cualquier ruido sobre una lista interminable de candidatos. Lo que deja entrever es que Italia no está barajando un parche, sino atacando de frente a nombres de máxima élite para ir bajando desde ahí.
La propia autoridad de Maldini da todavía más peso al proceso. Pablo Maldini suma 126 internacionalidades con Italia, así que no estamos ante una voz cualquiera hablando desde la banda. Forma parte de la sala en la que se está cocinando la decisión.
La espera por Guardiola y Ancelotti
La línea de la paciencia está teniendo un papel clave aquí. En Football Italia, Maldini afirmó: "Lo ideal sería tener al entrenador antes de que acabe esta semana, pero quizá incluso más ideal sería esperar a la persona que realmente queremos".
Esa es la frase que más luz arroja sobre esta historia. Muestra a una federación que quiere conservar margen de maniobra en el calendario y no forzar un cierre por el mero hecho de aparentar actividad.
Los grandes nombres llegan, además, con sus complicaciones evidentes. The Independent informó de que Guardiola pedía 20 millones de euros al año (£17 million), en torno al doble de lo que ofrece Italia, mientras que también quería pasar más tiempo en Barcelona con su familia. Al mismo tiempo, BBC Sport y Goal señalaron a Ancelotti como objetivo serio, mientras otras informaciones lo han vinculado a Brasil hasta 2030.
Así que el panorama es bastante claro: Italia quiere a un técnico de primer nivel, ya ha pasado por Ancelotti antes que por Guardiola y sigue dispuesta a esperar si hace falta. Es una venta más complicada que señalar a un favorito, sí, pero también una forma mucho más seria de encarar un nombramiento de este calibre.
La próxima novedad llegará desde la federación, no desde el mercado de rumores, y Maldini ya ha dejado caer que ahora mismo no pueden soltar demasiado.
Recopilado por la Redacción ClutchBrief con asistencia de IA, contrastado con 4 medios. Cómo trabajamos →



