Los aficionados del HNK Hajduk Split, conocidos como Torcida, marcharon por la ciudad costera el jueves antes del partido contra el Ajax, para después corear consignas de extrema derecha sobre los judíos y Adolf Hitler antes y durante la victoria del HNK Hajduk Split en la Conference League sobre el Ajax. El encuentro estuvo suspendido durante casi 20 minutos después de que bengalas y otros artefactos pirotécnicos se encendieran en la grada.

La respuesta política en Croacia

El presidente de Croacia, Zoran Milanovic, y el primer ministro, Andrej Plenković, condenaron públicamente lo ocurrido. Milanovic lo calificó de "inaceptable y vergonzoso" y afirmó que no hay lugar en Croacia para la glorificación del nacionalsocialismo y la ideología ustacha, mientras que la embajada de Israel en Zagreb dijo estar "profundamente impactada por el grave incidente antisemita".

Plenković aseguró que los cánticos eran "mensajes antisemitas" que "son completamente contrarios a los valores que queremos defender en la sociedad croata". La reacción no fue solo de indignación local, sino que llegó desde la cúpula del Estado croata y desde la misión diplomática de Israel en Zagreb.

Lo ocurrido en el partido

Los altercados se produjeron en el HNK Hajduk Split vs Ajax, un partido que el Hajduk ganó 2-1. El resultado pasa a un segundo plano, porque la suspensión y las consecuencias políticas serán los grandes titulares de la noche.

El incidente deja al Hajduk expuesto a un desgaste público de enorme magnitud tras una eliminatoria europea que debería haber sido recordada solo por el marcador. Sin embargo, el duelo del jueves en Split probablemente quedará en la memoria por los cánticos, las bengalas y la interrupción de casi 20 minutos.

Escrito por Sam Whitfield con investigación asistida por IA, contrastado con 2 medios. Cómo trabajamos →