Cole Palmer admite que un problema en la ingle estuvo muy cerca de acabar en cirugía y que su regreso precipitado tras la lesión le dejó sin poder jugar como quería. El delantero del Chelsea se quedó en 10 goles en 26 partidos de liga en 2025/26 y después habló sin rodeos del reseteo que llegó a continuación. Ahora vuelve a entrenarse con el conjunto londinense con un parte médico mucho más limpio y un mensaje más afilado.
El reseteo de Palmer tras la lesión
Palmer aseguró: "Los primeros meses, con la lesión, solo quería salir y jugar, cuando probablemente no debería haberlo hecho. Obviamente no podía jugar como yo quería. Fue una mala temporada a nivel personal, con lesiones y demás, pero ahora me siento bien. Las siete semanas, evidentemente, ayudaron. Estoy listo para volver a empezar".
También confirmó que viajó a Suecia o Dinamarca para ver a un médico y hablar del problema de ingle. "Lo hablamos, sí. Pero al final no me lo hicieron", dijo. Y esa es la clave que explica la temporada mucho mejor que el frío total de goles: Palmer está describiendo a un futbolista que trató de forzarse a seguir adelante con algo que ya le estaba lastrando.
A Chelsea le vale la versión sencilla: si Palmer se siente bien, el ataque suele respirar mucho mejor. En sus últimos cinco partidos de Premier League firma una media de 6,82 de valoración y ha disputado 482 minutos en sus cinco últimos encuentros con el club, una señal de que el míster no le está tratando como a alguien al que haya que dosificar con pies de plomo.
El descarte de Inglaterra y lo que viene ahora
Palmer también admitió que quedarse fuera de la convocatoria de Thomas Tuchel para el Mundial le ha dado un punto extra de rabia competitiva. "Sí, claro, si alguien te dice que básicamente no eres lo bastante bueno para entrar en la convocatoria, vas a intentar apretar todavía más", explicó.
Y tiene toda la lógica. Seamos sinceros: ese es el tipo de respuesta que encaja con la forma en la que Palmer ha hablado de la lesión. El parón veraniego ayudó, sí, pero también lo hizo el enfado de verse fuera de los planes de Tuchel. El 10.º puesto del Chelsea en la Premier 2025 no hace más que reforzar la idea: necesitan al Palmer sano, al que marca diferencias, no al que intentó correr por encima del dolor.
Además, el panorama blue tiene otra pieza de peso con Morgan Rogers, llegado desde Aston Villa tras un movimiento de 117 millones de libras. Palmer bromeó sobre si Rogers usará su celebración registrada de "cold" y soltó: "No, lo haremos juntos". Si eso acaba convirtiéndose en una sociedad ofensiva de verdad, lo dirá el tiempo, pero el objetivo inmediato de Palmer es otro muy claro: mantenerse sano, dejar atrás el problema de ingle y convertir este reseteo en un arranque mucho más potente del nuevo curso.
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