"Si tres jugadores bloquean a rivales, entonces eso es una obstrucción sin balón, pero también es fuera de juego". Hablando para SPORT1 en declaraciones traducidas del alemán, el exárbitro Manuel Gräfe utilizó esa frase para sostener que el empate 2-2 del Borussia Dortmund ante el Werder Bremen el viernes por la noche estuvo marcado por tres grandes errores arbitrales. A su juicio, el tanto de Nico Schlotterbeck en el minuto 85 no debió subir al marcador, mientras que el empate de Niclas Füllkrug en el descuento debió ser anulado por bloqueo en fuera de juego.

Los dos goles que Gräfe puso en la diana

La secuencia polémica arrancó con el tanto de Daniel Svensson en el minuto 80, que adelantó al Dortmund, antes de que Schlotterbeck firmara el 2-1 cinco minutos después. La tesis de Gräfe es clara: el gol de Schlotterbeck debió ser anulado porque Felix Nmecha estaba en fuera de juego e incomodaba al portero del Werder, Karl Hein. Hein, eso sí, realizó 7 paradas en el encuentro, aunque para el exárbitro ese dato no cambia lo esencial de la jugada que acabó en gol.

El Werder respondió con el empate de Ludovit Reis en el minuto 88 y volvió a igualar por medio de Füllkrug en el 92. En ese último tanto, la lectura de Gräfe es que el bloqueo en posición antirreglamentaria tenía que haber invalidado la acción. Además, señaló que el colegiado Christian Dingert pitó antes de tiempo y no recurrió al VAR.

Didi Hamann, también en SPORT1, respaldó la queja sobre el gol anulado al Dortmund en el primer tramo del partido: "Por todo el cariño. No puedes pitar eso, ¿no?". Su argumento no fue idéntico al de Gräfe, pero desemboca en la misma conclusión, con las decisiones finales pesando tanto como los goles.

Los minutos finales que lo cambiaron todo

El zarpazo de Svensson en el minuto 80 parecía encarrilar una noche rutinaria para el Dortmund. Sin embargo, el gol de Schlotterbeck, el empate de Reis y el tanto de Füllkrug en el descuento convirtieron el Borussia Dortmund vs Werder Bremen en un pulso arbitral que ha mantenido vivo el 2-2 mucho más de lo que probablemente mereció el fútbol.

Gräfe no se ha quedado en una sola acción. Sostiene que dos goles no debieron subir al marcador y que un tanto del Dortmund sí debió valer, de ahí que el acta final haya quedado bajo una lupa enorme tras el empate del viernes.

Escrito por Jack Mercer con investigación asistida por IA, contrastado con 1 medio. Cómo trabajamos →