Croacia llega a su estreno mundialista con ese perfil que Inglaterra preferiría evitar: un conjunto más veterano en zonas clave, sí, pero todavía sobradamente probado donde realmente importa. Fue subcampeona cuatro años antes de acabar tercera en el Mundial de 2022, ocupa el puesto 11 del ranking mundial y conserva calidad de sobra por el eje del equipo para convertir este primer partido en un serio dolor de cabeza.

Por qué Croacia sigue siendo un problema en el fútbol de torneo

El punto de partida es obvio: Luka Modrić. A sus 40 años, sigue siendo la cara de este bloque y continúa siendo absolutamente central en su funcionamiento. Suma 198 internacionalidades y 29 goles con Croatia, y su carga de minutos en el club dice mucho de su estado físico. Modrić disputó 2.788 minutos ligueros en 2025-26, su cifra más alta desde 2010-11 con Tottenham.

Y eso importa porque aquí no estamos hablando de una elección sentimental. Modrić sigue teniendo muchísimo peso, sigue gozando de la confianza del cuerpo técnico y sigue dándole a Croacia control en partidos donde el ritmo marca diferencias.

El historial reciente en torneos remata el argumento. Croacia fue subcampeona en 2018 y luego firmó la tercera plaza en 2022. Seis jugadores continúan desde aquella plantilla del Mundial de 2018, incluidos varios de los que tumbaron a Inglaterra en semifinales. Este conjunto ha cambiado, sí, pero no tanto como para borrar su memoria competitiva.

La defensa y el ataque siguen teniendo mucho peso

Si Modrić sigue siendo el organizador, Joško Gvardiol continúa siendo el gran titular defensivo. Reapareció el 13 de mayo tras cuatro meses de ausencia, así que no hace falta exagerar su estado físico, pero su jerarquía en el vestuario no ha variado. Zlatko Dalić lo definió como "el mejor central del mundo" en declaraciones a BBC Sport.

La valoración reciente de Gvardiol en sus últimos cinco partidos con el club se queda en 6,96. Es una cifra sólida más que demoledora, algo lógico después de una larga parada. La clave para Croacia es sencilla: recuperar a un defensor de ese nivel antes del torneo eleva el techo del grupo entero. Además, marcó de cabeza en plancha en la victoria por el tercer puesto ante Marruecos en el Mundial de 2022, un recordatorio de que puede influir en las dos áreas.

Más arriba, Andrej Kramarić le da a Croacia una producción fiable. Marcó 15 goles para Hoffenheim en 2025-26 y ya acumula 158 tantos con el club tras una década allí. Su valoración en los últimos cinco partidos, un 6,8, está bien, pero la evidencia más potente es la producción de toda la temporada. Inglaterra no necesita una advertencia sobre un delantero en racha. Necesita una sobre un atacante que sigue castigando de forma sostenida con su acierto.

Croacia no vive solo de veteranos

También hay una capa más joven, y eso es lo que evita que este bloque huela a nostalgia pura. Petar Sučić promedió 7,34 en sus últimos cinco partidos con el club, la mejor cifra entre los futbolistas destacados aquí. Robert Prosinecki declaró a BBC Sport: "Inter ha encontrado a un jugador que puede cubrir todos los roles del centro del campo, y estoy seguro de que Sučić se convertirá en un pilar de la nueva era".

Luego está Luka Vušković, que promedió 7,2 en sus últimos cinco partidos con el club y fue incluido en la lista de candidatos tanto al premio al jugador de la temporada de la Bundesliga como al de novato del año. Dalić aseguró que "será uno de los pilares de nuestra selección durante los próximos 10 años".

Esa mezcla es la que convierte a Croatia en un debut tan incómodo. El núcleo veterano no ha desaparecido, y las piezas jóvenes ya parecen lo bastante asentadas como para rendir de inmediato. Inglaterra no se enfrenta a un rival que viva solo de la reputación. Se enfrenta a uno con un cerebro de 40 años que sigue sumando minutos de peso, un central top de vuelta al grupo, un delantero que llega tras una temporada de 15 goles y suficiente bagaje reciente en torneos como para tomarse la amenaza muy en serio.

Preguntas frecuentes

¿Por qué Croacia sigue siendo un debut mundialista tan incómodo para Inglaterra?

Croacia sigue teniendo un núcleo probado para citas de máximo nivel. Fue subcampeona en 2018 y terminó tercera en 2022, ocupa el puesto 11 del ranking mundial y sigue apoyándose en jugadores con jerarquía como Luka Modrić. Si a eso se suma el regreso de Joško Gvardiol, los 15 goles de Andrej Kramarić en su club y el gran momento reciente de Petar Sučić, no hay vuelta de hoja: no es un estreno cómodo.

¿Sigue siendo importante Luka Modrić para Croacia con 40 años?

Sí, y muchísimo. Modrić llega al torneo con 198 internacionalidades y 29 goles con Croacia, y su carga de minutos en el club deja claro que sigue siendo de plena confianza. Jugó 2.788 minutos ligueros en 2025-26, su cifra más alta desde 2010-11 con [Tottenham](club:tottenham), lo que subraya hasta qué punto sigue siendo central.

¿Qué tal llega Joško Gvardiol antes del duelo ante Inglaterra?

No hay base para decir que ya esté al cien por cien. Gvardiol reapareció el 13 de mayo tras cuatro meses de ausencia, así que la lectura prudente es que Croacia ha recuperado a un central de enorme nivel sin vender humo sobre su estado físico. Aun así, Zlatko Dalić lo describió como "el mejor central del mundo".

¿Qué jóvenes de Croacia debe vigilar Inglaterra?

Petar Sučić y Luka Vušković llaman poderosamente la atención. Sučić promedió 7,34 en sus últimos cinco partidos con su club, mientras que Vušković firmó un 7,2 y fue nominado tanto al premio al mejor jugador de la Bundesliga como al de revelación de la temporada. Croacia no vive solo de veteranos.

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