Curazao está a punto de firmar su debut en un Mundial, y la dimensión del momento importa tanto como el fútbol. La isla cuenta con una población de 158.000 habitantes, menor que la de la Isla de Man, y se convertirá en la nación más pequeña de la historia —por tamaño y por población— en disputar una Copa del Mundo. La convocatoria es de 26 jugadores, pero solo uno, Tahith Chong, nació en la isla.

Por qué este conjunto tiene un aspecto tan distinto

Los otros 25 jugadores nacieron en la Holanda continental, y por eso esto se parece menos a la típica historia del tapado y más a un proyecto nacional levantado a través del vínculo y la pertenencia. L. Bacuna lleva una década formando parte de ese camino, y lo explicó en términos muy personales: "Hemos hecho algo muy bonito por Curazao. Empecé este viaje hace 10 años y quería hacer sentir orgullosa a la gente de Curazao." Además, añadió que el grupo sigue queriendo demostrar que "por muy pequeños que seamos, tenemos un gran corazón. Si tienes un gran corazón, creo que puedes llegar lejos."

Eso sí, esa identidad no ha impedido que el conjunto hable con los pies en el suelo sobre lo que tiene por delante. Bacuna dijo: "La gente nos ve siempre pasándolo bien y bailando. Estamos todos juntos. Pero en cuanto el árbitro pita el inicio, solo tenemos una cosa en la cabeza: sacar un resultado." Así hay que leer a este equipo, porque el vínculo con la diáspora es la historia, pero no lo es todo en el plano futbolístico.

El papel de Advocaat y lo que viene ahora

Dick Advocaat se convertirá en el técnico más veterano en la historia de los Mundiales, con 78 años, y el presidente de la Federación de Fútbol de Curazao, Gilbert Martina, aseguró que su llegada generó fe y un cambio de mentalidad. "Un entrenador de máxima calidad, como Dick Advocaat, crea un efecto dominó, crea fe", afirmó Martina. "Preparó la mentalidad y la actitud que el equipo tiene que aprender para jugar a resultados en lugar de jugar para divertirse."

Martina también resumió con brillantez el estado de ánimo en la isla: "Aporta tanta alegría y orgullo a la isla que no se puede describir. Toda la isla se está tiñendo de azul." Y no cuesta creerlo cuando se tiene en cuenta el tamaño del país y la composición de la convocatoria.

Curazao todavía no ha jugado un partido de Mundial, así que su estreno está todavía por delante. El primer examen dirá mucho sobre si esta mezcla tan singular de identidad isleña y experiencia nacida en Países Bajos puede transformarse en resultados en el escenario más grande de todos.

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