Kevin De Bruyne protagonizó el momento que se adueñó de la derrota de Bélgica por 0-1 ante Francia en Bruselas. En el minuto 34, a De Bruyne le indicaron que debía permanecer un minuto fuera del terreno de juego tras recibir atención médica, en aplicación de la nueva norma de la FIFA contra la pérdida de tiempo. El centrocampista empujó el brazo del colegiado y le gritó insultos, para después cerrar la noche con una tarjeta amarilla y una sustitución en el 63'.

La regla del minuto y la reacción de De Bruyne

La aplicación de la norma llegó en la primera parte del Bélgica vs Francia, y la respuesta fue inmediata. De Bruyne no vio tarjeta en ese instante, pero el enfrentamiento ya se había convertido en la imagen definitoria del partido mucho antes de que el marcador quedara sellado.

Las cifras de la noche apuntan en la misma dirección. De Bruyne jugó 63 minutos, recibió una tarjeta amarilla y terminó con una valoración de 6,08. Es un balance discreto para un futbolista al que se le exige mucho más que disciplina, y deja todo el foco sobre la bronca en sí.

El zarpazo final de Francia

Francia no necesitó demasiado tiempo después del estallido para asestar el golpe definitivo. Michael Olise marcó en el minuto 88, con su único disparo entre los tres palos, y Francia dejó a Bélgica sin goles.

También hubo un debate aparte en torno a Roméo Lavia, que se fue cojeando en el minuto 80. Más tarde se informó de que era un calambre, mientras que la cobertura previa lo presentó como una posible lesión, así que la explicación exacta sigue dividida. Al menos, el Chelsea habrá tomado buena nota del alcance total de su noche, ya que jugó 85 minutos antes de retirarse.

El resultado quedará para la estadística, pero el partido de Bruselas ya se recuerda por el enfrentamiento del minuto 34 y por la nueva norma que lo desencadenó.

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