Dermot Desmond fue señalado en el torneo Alfred Dunhill Links, en St Andrews, donde se lanzaron al green del hoyo 15 pelotas de tenis con su rostro tachado. El empresario, de 76 años, tuvo que ser escoltado fuera del campo por seguridad. La protesta ha sacado a la luz la indignación acumulada en torno a la gobernanza de Celtic, su actividad en el mercado y su rendimiento en Europa.

La protesta en St Andrews

El Celtic Fans Collective aseguró que Desmond había podido manejar el club mientras utilizaba su fortuna para esconderse de los aficionados y de toda rendición de cuentas. Añadieron que la afición había aprovechado la ocasión para lanzar un mensaje claro: esta situación no puede seguir así.

Ross Desmond, su hijo, respondió afirmando que la familia había sido víctima de ataques agresivos e irracionales. También sostuvo que los intentos de deshumanizar y vilipendiar a los ejecutivos del Celtic eran vergonzosos, al tiempo que defendió a su padre como un seguidor de toda la vida y profundamente apasionado del Celtic.

La escena de St Andrews importa porque no fue una simple bronca en redes ni una queja en la junta general anual. Los seguidores trasladaron la protesta a un evento deportivo público, y las imágenes y vídeos difundidos después le dieron una proyección mucho mayor.

Los resultados del Celtic no han frenado la ira

Sobre el césped, los números del Celtic siguen siendo potentes. Mandan en la Premiership con 18 puntos en 7 partidos y han ganado 6 de esos 7 encuentros ligueros. La protesta no nace de un derrumbe doméstico.

La frustración en Europa sigue muy presente en el fondo. El Celtic es 28.º en la UEFA Europa League con 0 puntos en 1 partido, lo que mantiene viva esa línea de crítica. La junta general anual de noviembre pasado tuvo que ser suspendida por la indignación de la afición, así que la tensión en torno a Desmond llevaba tiempo creciendo.

La BBC también informó de que Desmond fue señalado por los problemas que ensombrecieron el arranque de la campaña 2025/26, después de la dimisión de Brendan Rodgers al comienzo de la temporada pasada. Esa es la acusación que pesa sobre él, y la que ahora los seguidores han decidido sacar del estadio y llevarla a la plaza pública.

El último foco de conflicto es fácil de identificar. Desmond fue apuntado en St Andrews, tuvo que abandonar el recorrido escoltado y la disputa entre el Celtic y su afición ha llegado ya tanto al fairway como a la grada.

Escrito por Sam Whitfield con investigación asistida por IA, contrastado con 1 medio. Cómo trabajamos →