John Terry ha convertido a Djed Spence en el último foco de tensión alrededor de la gestión de Thomas Tuchel con Inglaterra. El excentral es tajante: la forma en que Tuchel le ha gritado a Spence no parece la misma con la que trataría a un nombre más grande, y ha asegurado que el seleccionador alemán ha estado poniendo en evidencia al lateral en público en dos o tres ocasiones durante el torneo.

La respuesta de Tuchel es más sencilla. El técnico explicó que quería a Spence más metido en la fase ofensiva, que iniciara los ataques un poco más abierto y que rompiera más veces a la espalda de la última línea. "Tengo que gritar porque, si no, nadie me oye", dijo.

La crítica de Terry y el ángulo de la selección

Terry no rebajó ni un ápice su postura. Dijo que le preocupaba lo que había visto, añadió que Tuchel parece apoyarse en Spence mientras lo critica al mismo tiempo y calificó esa situación como un mensaje contradictorio. También afirmó que no le convence que Tuchel se comportara igual con Trent Alexander-Arnold, aunque eso sigue siendo una opinión de Terry y no un hecho demostrado.

Fue un paso más allá al meter a Chelsea y Jude Bellingham en el debate. Nicky Butt señaló que Tuchel debió llevar a Trent Alexander-Arnold y que habría querido a Phil Foden o Cole Palmer en el banquillo con 15 minutos por delante y 0-0 en el marcador.

Ese es el verdadero debate que se esconde detrás de las imágenes de Tuchel en la banda. No va solo de un lateral al que le gritan. Va de cuánta manga ancha concede Inglaterra a unos jugadores y a otros, y de si el ruido alrededor de Spence forma parte de un criterio justo o de uno más duro.

El cameo de Spence ante México echó más leña al fuego

La respuesta de Spence sobre el césped fue lo bastante correcta como para mantener viva la discusión. Saltó al campo en el minuto 73 ante México después de que Jarell Quansah fuera expulsado en el minuto 9 de la segunda parte, y se mantuvo 17 minutos más 11 de añadido, es decir, los 26 minutos que siguieron a su entrada.

Firmó 5 despejes, 1 intercepción y 1 duelo aéreo ganado. Su 6,6 de valoración reflejó un cameo sólido más que una actuación de portada, pero el momento más destacado llegó en el minuto 83, cuando se lanzó al suelo para cortar a Santiago Gimenez y evitar que se metiera en el área de Inglaterra.

A lo largo del torneo, Spence suma ya 5 apariciones en el Mundial y 206 minutos disputados. Ese dato importa porque ya no estamos ante un simple cruce aislado de un solo partido. Ha pasado a formar parte de la forma en que se juzga a Tuchel y, además, se ha metido de lleno en el debate sobre el equilibrio de la plantilla de Inglaterra.

Para Spence, la respuesta futbolística es probablemente la más sólida de todas. Ha hecho lo suficiente en acciones como la del tramo final ante México para ganarse la selección. Para Tuchel, la explicación también es cristalina: quería más en la fase ofensiva. La polémica solo existe de verdad porque ambas cosas pueden ser ciertas a la vez, y la próxima convocatoria de Inglaterra será observada con esa lupa.

Recopilado por la Redacción ClutchBrief con asistencia de IA, contrastado con 3 medios. Cómo trabajamos →