Edin Džeko llega al regreso de Bosnia y Herzegovina al Mundial cargando con mucho más que el papel de delantero veterano. Tenía seis años cuando comenzó la guerra de Bosnia en 1992, su familia se quedó en Sarajevo durante el asedio de casi cuatro años y más tarde se fue a vivir con sus abuelos después de que la casa de sus padres fuera destruida. Ahora, con 148 internacionalidades y 73 goles en su carrera con la selección, sigue siendo la cara de la historia futbolística del país.

Cómo el delantero se convirtió en el gran referente de Bosnia

No hubo nada grandioso en el inicio. Zeljeznicar Sarajevo vendió a Dzeko al Teplice por 25.000 euros, una cifra que dice mucho más de cómo era visto que de cómo acabó siendo. Después se convirtió en el jugador con más partidos de Bosnia y en su máximo goleador, y fue además el primer futbolista en alcanzar al menos 50 goles en la Premier League, la Bundesliga y la Serie A.

De ahí que la historia de Dzeko siga golpeando con tanta fuerza en Bosnia. La frase de Sasa Ibrulj sobre su carrera, ligada a la imagen del país —“resiliencia, persistencia y demostrar a la gente que estaba equivocada”— encaja como un guante en ese recorrido. No es solo nostalgia por un gran nombre que se acerca al final. Es el tipo de carrera que le da a un país un punto de referencia, especialmente cuando la selección ha logrado por fin volver al Mundial.

Por qué esta clasificación pesa más que la de 2014

El regreso de Bosnia ya ha ido mucho más allá del fútbol. Miles de aficionados salieron a las calles y celebraron hasta el amanecer tras la clasificación, y el ambiente alrededor del conjunto viene marcado tanto por quién lo integra como por lo que ha logrado. Diecisiete de los 26 jugadores de la convocatoria nacieron fuera de Bosnia y Herzegovina, y ese componente de la diáspora ha pasado a formar parte de la identidad del equipo y no a ser una mera nota al pie.

Sasa Ibrulj dijo que 2014 se sintió histórico porque fue la primera generación que dio a Bosnia legitimidad deportiva internacional después de la independencia. Añadió que esta segunda clasificación pesa incluso más a nivel emocional. Y su lectura encaja, porque el conjunto cuenta ahora con un jugador como Dzeko en el centro de todo —alguien cuya propia vida empezó en tiempo de guerra y cuya carrera se ha convertido en una marca nacional.

El siguiente paso es sencillo: Bosnia va al Mundial, y Dzeko va con ellos. Sea o no este su último capítulo, el torneo arrancará con la misma realidad: el máximo goleador de Bosnia es también el símbolo de hasta dónde ha llegado el país.

Preguntas frecuentes

¿Por qué Edin Dzeko es tan importante para el regreso de Bosnia y Herzegovina al Mundial?

Dzeko es el centro emocional del regreso de Bosnia y Herzegovina. Tenía seis años cuando empezó la guerra, permaneció en Sarajevo durante el casi cuatro años de asedio y después vivió con sus abuelos cuando la casa de sus padres fue destruida. Además, es el jugador con más internacionalidades de Bosnia, con 148 partidos, y su máximo goleador, con 73 tantos.

¿Cómo pasó Edin Dzeko de estar infravalorado a ser el máximo goleador de Bosnia?

[Zeljeznicar Sarajevo](club:zeljeznicar-sarajevo) lo traspasó al Teplice por 25.000 euros, una cifra que dice mucho más de cómo era percibido que de lo que acabaría siendo. Después construyó una carrera que lo convirtió en el máximo referente histórico de Bosnia en partidos y goles, y además fue el primer futbolista en firmar al menos 50 goles en la Premier League, la Bundesliga y la Serie A.

¿Qué hace que esta clasificación de Bosnia sea distinta de la de 2014?

El periodista bosnio Sasa Ibrulj sostiene que 2014 fue histórico porque fue la primera generación que dio legitimidad deportiva internacional a Bosnia tras la independencia, pero esta segunda clasificación se siente todavía más pesada a nivel emocional. Miles de aficionados salieron a la calle y festejaron hasta el amanecer tras sellarse el billete.

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