El traslado de Everton al Hill Dickinson Stadium debía marcar un nuevo comienzo, pero el asunto del transporte en Sandhills ya forma parte central de la historia. Más de 600 aficionados respondieron a una encuesta sobre su experiencia después de los partidos, cerca de la mitad informó de una experiencia negativa y alrededor del 30% dijo haberse sentido vulnerable o inseguro en un día de partido. Steve Rotheram ha admitido ahora que no hay una solución fácil.

La capacidad de Sandhills está al límite

La magnitud del problema es imposible de ignorar. Cerca de 20.000 trayectos en tren en día de partido pasan actualmente por Sandhills para los encuentros en casa de Everton, con hasta 11.000 pasajeros atravesando la estación antes de los partidos y entre 6.000 y 8.000 después. Responsables de Merseyrail han explicado que la infraestructura de señalización de Network Rail limita la posibilidad de aumentar el servicio más allá de los 24 a 28 trenes por hora que operan actualmente.

Eso obliga a que la experiencia en la estación cargue con buena parte del peso en los días de partido. Los aficionados se han quejado de colas, problemas de accesibilidad y falta de baños, mientras Rob Galkoff aseguró que la conversación con el alcalde fue productiva, pero que las preocupaciones de fondo sobre los desplazamientos siguen sin resolverse. También dijo: "Las entradas son caras. Todo el día es un evento y una experiencia."

El buen arranque del Everton mantiene alta la demanda

La frustración con los transportes llega justo cuando Everton es séptimo en la Premier League tras cinco jornadas y suma 9 puntos en sus cinco primeros partidos de liga. Sigue invicto en esa racha, con 6 goles a favor y 3 en contra, así que el tirón del nuevo estadio no se está viendo frenado por los resultados sobre el césped.

Galkoff añadió: "Queremos que la gente lleve a sus hijos y a sus nietos a los partidos, y queremos que se queden hasta el final". Ese es el problema que Sandhills debe resolver ahora, y forma parte del proyecto del nuevo estadio, le guste o no al club.

La línea de Rotheram sobre exprimir más capacidad de lo que ya existe es, por ahora, todo lo que ha ofrecido la respuesta pública. Los aficionados del Liverpool que se desplacen a los futuros partidos en casa de Everton estarán pendientes de cualquier cambio práctico en Sandhills, empezando por la próxima tanda de encuentros.

Recopilado por la Redacción ClutchBrief con asistencia de IA, contrastado con 1 medio. Cómo trabajamos →