Andoni Iraola está muy cerca del banquillo del Liverpool, con un acuerdo verbal sobre la mesa y una propuesta de contrato por dos años. El momento es incómodo. Arne Slot ha quedado señalado tras una defensa decepcionante del título de la Premier League, Mohamed Salah ha salido libre y el club ahora tiene que reemplazar su producción sin él.

Por qué el encaje de la plantilla parece complicado

El problema no es solo el cambio de entrenador. Es que el Liverpool ya ha armado una plantilla llena de futbolistas que quizá no se adapten a las exigencias de presión y energía alta asociadas al fútbol de Iraola. Jamie Carragher explicó que el Liverpool fichó pensando en el estilo de Slot, “más de control”, y luego señaló a Alexander Isak, Florian Wirtz y Hugo Ekitiké como jugadores que no presionan de forma natural.

Hay datos que alimentan esa preocupación. Isak firmó 14 apariciones en la Premier League y marcó 3 goles en liga. Wirtz disputó 33 partidos de liga con una valoración de 6,81. La de Ekitiké, 6,93, fue la mejor de las tres que destacó Carragher —y eso dice mucho: hay talento, sí, pero la duda sobre el encaje es real.

Los números globales tampoco invitan al optimismo. El Liverpool terminó 5º en la Premier League con 59 puntos y encajó 52 goles en liga. Es una plantilla con calidad suficiente para competir, pero sin el equilibrio necesario para hacer fácil el trabajo de un técnico.

Jurgen Klopp definió el trabajo de Iraola en el Bournemouth como “entrenamiento de verdad” y elogió la forma en que estaba montado el equipo. Eso le da al Liverpool un motivo claro para confiar en el nombramiento. Ahora bien, no borra el desajuste que hereda.

La reconstrucción ya ha girado hacia los laterales y el centro del campo

John Barnes afirmó que Jeremie Frimpong y Miloš Kerkez deben dejar de sentir que están sustituyendo a Trent Alexander-Arnold y Andrew Robertson. Y razón no le falta —porque esos roles ya están en el centro del próximo ajuste táctico.

El Liverpool fichó a Frimpong y Kerkez por un total combinado de £69million, y el equilibrio defensivo sigue sin estar del todo resuelto. Kerkez disputó 34 partidos de Premier League, mientras Alexis Mac Allister jugó 37 y solo firmó 2 goles y 4 asistencias. Barnes también fue tajante sobre la estructura del conjunto, asegurando que han sido “ataque, ataque, ataque” y que necesitan ser más fuertes defensivamente como bloque.

Ahí está el gran reto de Iraola. El club no parte de cero, pero tampoco le entrega una plantilla pulida y cerrada. Los nombres ofensivos son caros, Salah ya no está y los números sugieren que el Liverpool ya andaba corto de control y de seguridad defensiva antes de la llegada del próximo técnico.

Si Iraola acaba haciéndose con el cargo, el primer mes será cuestión de ordenar roles, no de vender una gran idea. El Liverpool ya ha activado una opción para ampliar el contrato de Alisson Becker hasta final de la próxima temporada, lo que al menos le garantiza una pieza estable mientras el resto del equipo se reconstruye. La siguiente prueba es si el resto de la plantilla puede soportar de verdad el ritmo que probablemente exigirá.

Escrito por Jack Mercer con investigación asistida por IA, contrastado con 3 medios. Cómo trabajamos →