Alexander Isak ya tiene su primer gol con el Liverpool, pero la gran cuestión sigue siendo cómo está utilizando el conjunto de Anfield a su flamante fichaje de 125 millones de libras. El sueco marcó en su 14.ª aparición en la Premier League con el club, un tanto que llegó después de haber perforado la red 44 veces en sus dos últimas temporadas ligueras con el Newcastle. Sin embargo, ante el Nottingham Forest, los primeros 45 minutos dejaron la imagen de un delantero que aún esperaba a que el partido viniera hacia él: seis toques, un pase acertado y cero disparos.
El problema del Liverpool con Isak
La lectura de Joe Hart en la BBC fue cristalina: "Está claro que el Liverpool todavía no ha encontrado la manera de jugar con Alexander Isak". Y añadió: "En el Liverpool, a día de hoy, esa confianza no existe; nadie termina de sentirlo y él no es ese punto central, lo que le lleva a verse perdido y aislado".
Eso encaja con el panorama más amplio de este inicio de curso. El Liverpool ha empatado sus dos primeros partidos de la Premier League 2-2, ha tenido un 60% de posesión frente al Newcastle y un 70% contra el Forest, y aun así no ha dado la sensación de ser un equipo que esté metiendo balones con continuidad a su nuevo delantero centro.
Las palabras del propio Isak fueron más serenas. "Al final, ese es el trabajo de un delantero [marcar goles]. Estoy muy contento de haber marcado el primero y ojalá sigan llegando", dijo tras estrenarse.
Por qué la posesión no lo arregla todo
El problema no es solo que el Liverpool tenga más la pelota. Joe Hart insistió en la BBC: "Con la exigencia física de la Premier League y sin tener del todo claro lo que están haciendo ahora mismo, los equipos les están pasando por encima".
Ahí es donde cobra sentido la comparación con el viejo Bournemouth. La pasada temporada, el Bournemouth de Andoni Iraola ganó solo cuatro de los 19 partidos de Premier League en los que tuvo la posesión mayoritaria. Venció en nueve de los otros 19 y no fue capaz de ganar ninguno de los encuentros en los que superó el 58,8% de posesión.
Así que la preocupación no es simplemente que Liverpool se haya convertido en un equipo de posesión. El verdadero asunto es que los hábitos que Iraola construyó en el Bournemouth funcionaban mejor cuando su conjunto era más rápido y menos acomodado con balón, mientras que ahora a Isak se le pide actuar en un bloque que todavía anda resolviendo los mismos problemas.
Steven Gerrard calificó el gol de "importante", y no le falta razón, porque todo delantero necesita estrenarse cuanto antes. La parte más dura es convertir ese momento en una dinámica, y el Liverpool todavía no ha llegado ahí.
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