Anthony Barry asegura que Inglaterra ha encontrado la manera de dejar a Jude Bellingham jugar más por instinto, y eso ya se está notando en su producción. El técnico explicó que el cuerpo técnico ha dado con una solución para sacar todo el potencial de Bellingham en un solo partido, con el centrocampista merodeando por zonas peligrosas en vez de quedar encorsetado en un único rol. Esa evolución también ha alimentado el creciente ruido en torno al Real Madrid y un nuevo contrato.

El sistema de Inglaterra y la libertad de Bellingham

La explicación de Barry fue cristalina. "La estructura le permite jugar más desde su intuición… menos desde estar atado o metido en una jaula en una posición concreta", dijo a mirror.co.uk. Añadió que el sistema permite a Bellingham "merodear y actuar en espacios en los que cree que puede ser peligroso" y sostuvo que la selección ha encontrado la forma de darle "un espacio en el que puede hacerlo todo a la vez dentro de un solo partido".

Eso encaja con el uso que Inglaterra le ha dado a Bellingham, incluso como un número 6, en palabras de Barry. Ante Croacia, firmó 1 gol y 3 asistencias, una respuesta directa que encaja con la idea de un futbolista al que no se le pide quedarse en una sola autopista. En sus tres últimas apariciones en la Nations League, suma 1 gol y 4 asistencias.

Los elogios y el ruido del contrato

Los elogios han ido mucho más allá del cuerpo técnico inglés. Toni Kroos calificó a Bellingham como uno de los centrocampistas más completos del mundo y aseguró que, en su mejor versión, puede ser el mejor. Gary Lineker fue todavía más allá y afirmó que Bellingham podría acabar siendo el GOAT de Inglaterra. Micah Richards ofreció una visión más medida, diciendo que Bellingham no tiene el desparpajo de Cole Palmer ni el toque de Phil Foden, pero que es un 9 sobre 10 en todo lo demás.

El dinero va de la mano del fútbol. Las informaciones apuntan a que Bellingham ya cobra en torno a 20 millones de euros por temporada en el Real Madrid, con una subida propuesta por encima de 30 millones de euros por temporada. Su contrato actual termina en 2029, y los reportes señalan un nuevo acuerdo que iría al menos hasta 2031. El Madrid también confía en cerrarlo antes de finales de 2026, aunque otra información sitúa el objetivo de forma más laxa, antes de que acabe el año.

Para el Madrid, esta es la parte más directa de construir una plantilla de élite. Bellingham ya es tratado como una estrella troncal, y el próximo movimiento del club pasa por igualar el estatus que sus actuaciones están forjando. Las conversaciones no se alimentan solo del ruido, porque su nivel con Inglaterra ha dado a todo esto un peso real.

El último marcador está en ese choque ante Croacia, donde acumuló cuatro participaciones directas en gol. El siguiente, el gran asunto, es un nuevo contrato con el Madrid, y el calendario filtrado sigue apuntando a 2026 para cerrar la operación y a 2031 como fecha mínima en el nuevo vínculo.

Escrito por Jack Mercer con investigación asistida por IA, contrastado con 6 medios. Cómo trabajamos →