Liverpool se marchó del amistoso de pretemporada ante Leeds con dos historias muy distintas que contar. La primera parte dejó destellos de Alexander Isak y Florian Wirtz. La segunda trajo un derrumbe que llevó al Liverpool a encajar 4 goles sin respuesta en apenas 25 minutos, y esa es la parte que Dominik Szoboszlai señaló tras el encuentro.

El colapso defensivo del Liverpool

Szoboszlai fue directo al grano sobre lo que salió mal. En declaraciones a la BBC, dijo: "Encajamos 2 goles a balón parado. Tenemos que corregir eso y asegurarnos de que los defendemos mejor". No hubo maquillaje, y tampoco hacía falta. Dos de los goles llegaron a balón parado, y los problemas del Liverpool quedaron concentrados en un feo tramo de 25 minutos tras el descanso.

Ryan Gravenberch formaba parte del once llamado a mandar en la medular, pero en cuanto se apagó el ritmo, el partido se le fue de las manos al Liverpool con rapidez. Que fuera un amistoso importa menos que el patrón que dejó al descubierto, porque la defensa del balón parado y la concentración en la segunda parte son justo ese tipo de fallos que luego persiguen a un conjunto en partidos de mayor exigencia.

Isak y Wirtz dejan señales para creer

La nota más positiva llegó antes del hundimiento. Ifeanyi Ndukwe ya había puesto por delante al Liverpool en el minuto 7 tras un córner cobrado por Szoboszlai, y Wirtz firmó el segundo en el minuto 40 después de una jugada en la que intervinieron Isak y Trey Nyoni. Fue la mejor fotografía de lo que quiere el Liverpool cuando las nuevas piezas terminen de engrasarse: combinaciones rápidas, más calidad en el último tercio y variedad suficiente para hacer daño de varias maneras.

El coste conjunto de Isak y Wirtz se cifró en 225 millones de libras, así que la exigencia sobre ambos seguirá siendo máxima. El gol de Wirtz y la participación de Isak no borraron el desorden defensivo que vino después, pero sí dejaron claro por qué el Liverpool ha invertido tanto en la zona de ataque. Arriba, el conjunto pintó cosas muy serias. Atrás, en cambio, ofreció muy poca protección.

Una gira de dos semanas por Estados Unidos se ha cerrado sin nuevos fichajes, así que la plantilla sigue dando sensación de estar por acabar en varios puestos. Eso deja a Andoni Iraola con una tarea cristalina tras este partido: conservar el potencial ofensivo, corregir los problemas a balón parado y evitar que un derrumbe de 25 minutos se convierta en la imagen que marque toda la gira.

El dato de Trey Nyoni también asoma por debajo del radar: 229 minutos en 2025-26, una cifra que añade contexto a su presencia en la jugada del segundo gol y a la competencia que se vive en esa zona del campo.

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