Pep Guardiola reconoció que la pelea por la Premier del Manchester City ya no está en sus manos después del 3-3 en el campo del Everton. El City se marchó al descanso ganando 1-0, pero necesitó el empate de Jérémy Doku en el minuto 90+7 para rescatar un punto. El empate deja al Arsenal en lo más alto y con el control de la persecución.

Cómo el Everton dio la vuelta al partido

Guardiola calificó la primera parte de sobresaliente, y el marcador le dio la razón. El City llegó al descanso con 1-0, pero el Everton marcó tres goles en 13 minutos tras el reinicio y puso el partido patas arriba antes de que los de Guardiola lograran equilibrarlo.

Ese tramo fue el partido. Guardiola explicó que la segunda parte fue distinta, con su equipo menos dominador después del descanso y un Everton que convirtió el duelo en un “partido inglés de verdad”, agresivo en los choques. No quiso maquillar nada.

Aun así, al City le quedó calidad de sobra para sacar algo positivo. Jérémy Doku firmó 2 goles, y Erling Haaland también vio puerta, pero el dato más preocupante fue la fragilidad tras el descanso. Si el City pensaba en un tramo final rutinario, esto fue un aviso de los serios: siguen viviendo partido a partido.

Por qué pesa tanto la admisión de Guardiola

La frase de Guardiola tras el encuentro fue clara como el agua: el título “no está en nuestras manos”. Antes de este partido, sí lo estaba. Después, ya no. También recordó que al City le quedan 4 partidos de Premier League y añadió: “Tenemos que hacerlo en los 4 partidos que nos quedan en la Premier League”.

La clasificación explica por qué este empate duele tanto. El City es segundo con 71 puntos en 34 partidos, mientras que el Arsenal manda con 76 en 35. Además, el +41 de los londinenses supera el +37 del City, así que los de Guardiola persiguen al Arsenal tanto en puntos como en el desempate.

Eso convierte la presión en algo mucho más pesado que un tropiezo cualquiera. El Arsenal puede sentenciar el campeonato ganando sus 3 partidos restantes, y el City ya no puede acabar con más de 83 puntos. Guardiola aún puede sostener que su equipo juega lo bastante bien como para seguir apretando, pero esto ya no es una carrera que controlen. Es una persecución —y el Arsenal lleva la ventaja.

Escrito por Jack Mercer con investigación asistida por IA, contrastado con 5 medios. Cómo trabajamos →