La ofensiva del Manchester United por Manu Koné responde a un problema muy simple: faltan efectivos en el centro del campo y hacen falta ya. La AS Roma no se lo está poniendo nada fácil. Según distintas informaciones, pide 55 millones de euros por Koné, y ni siquiera una oferta de 50 millones de euros bastaría.

El conjunto de Old Trafford podría arrancar su pretemporada ante el Wrexham en Helsinki el 18 de julio con Mason Mount como único centrocampista veterano plenamente reconocido en la plantilla de Michael Carrick. Y eso son palabras mayores antes de los partidos ante Wrexham, Rosenborg en Trondheim y el Atlético de Madrid en Estocolmo, que se disputarán entre el 18 de julio y el 1 de agosto.

El precio de la Roma y su poder de negociación

La cifra es el gran muro. La postura de la Roma deja claro que no tiene ninguna intención de vender barato, y su clasificación liga ayuda a entender por qué. Acabó tercera en la Serie A con 73 puntos, una posición lo bastante sólida como para sostener una tasación premium para uno de sus centrocampistas.

La situación financiera de Tony D'Amico en la Roma también apunta en la misma dirección, con el director deportivo supuestamente manejando una estrategia de fichajes muy apoyada en plusvalías para cumplir con las normas de Fair Play financiero. Eso no hace imposible el fichaje de Koné, pero sí lo convierte en una respuesta carísima al problema del United.

La propia trayectoria liguera del United no pinta la imagen de un club hundido. Es tercero en la Premier League con 71 puntos y ha firmado WWDWW en sus últimos cinco partidos de liga. Aun así, la reconstrucción del centro del campo sigue sin rematarse, y la profundidad actual es tan justa que destacan el 7,2 de valoración de Mount en el último partido liguero y sus 211 minutos en los cinco encuentros más recientes.

El movimiento temprano del Arsenal

Arsenal también endurece la carrera. Las informaciones de mediados de junio señalaron que había alcanzado un acuerdo sobre las condiciones personales con Koné tras hablar con sus representantes, lo que significa que el United no está peleando en un mercado en blanco. Corriere della Sera informó además de que los gunners ya habían hablado con su entorno y alcanzado un acuerdo tras el Mundial.

Ese ventaja inicial importa en una operación de verano como esta, porque deja al United persiguiendo tanto el precio como los tiempos. La valoración de la Roma es firme, el Arsenal ya ha hecho parte del trabajo y el United sigue tratando de resolver una escasez en el centro del campo antes de que arranque la pretemporada. La siguiente prueba llegará el 18 de julio en Helsinki, cuando está previsto el primer amistoso ante el Wrexham.

Recopilado por la Redacción ClutchBrief con asistencia de IA, contrastado con 1 medio. Cómo trabajamos →