Marcus Rashford sigue esperando la llamada del Barcelona. El club puede activar hasta el 15 de junio su traspaso en propiedad por 26 millones de libras, pero por ahora sigue siendo jugador del Manchester United, y el Bayern München está al acecho si los catalanes dan un paso atrás.

Por qué el Barcelona sigue siendo la prioridad

La clave está en la postura de Rashford. El atacante no quiere ni oír hablar del Bayern ni de otras alternativas mientras el Barcelona decide qué hacer, y eso encaja con la manera en que se ha gestionado todo el asunto desde el principio. Ben Jacobs aseguró que Manchester United está presionando al Barcelona para que ejecute la opción de 30 millones de euros, y añadió: "La postura del Man United es ignorar todo el ruido y todos los demás fichajes y seguir reiterando al Barcelona que esta opción de compra de 30 millones de euros es una ganga y está muy por debajo del valor de Rashford. ¡El Man United no quiere a Rashford de vuelta!"

Todavía existe cierto baile de cifras en torno a la cláusula, con algunos medios situándola en 26 millones de libras y otros en 30 millones de euros, pero la opción de compra es la misma. El Barcelona terminó primero en La Liga, y sus últimos cinco resultados ligueros fueron LWLWW, así que no es, ni mucho menos, un conjunto con motivos futbolísticos evidentes para entrar en pánico ante una decisión en propiedad.

El Bayern espera, pero los salarios siguen marcando la diferencia

El interés del Bayern es real y suficiente para mantener viva la historia. Su propia temporada, cerrada con el primer puesto en la Bundesliga, fue campeona, así que no se mueven desde una posición de debilidad. Ahora bien, los 325.000 libras semanales de Rashford siguen señalados como el mayor escollo para encontrarle nuevo destino, y por eso la operación no ha sido tan limpia como sugería el encaje puramente futbolístico.

Anthony Gordon también contó que Rashford le hablaba del ambiente del Barcelona y de la ciudad, y dijo: "Simplemente me estaba contando lo buenos que son los chicos allí, el espíritu de grupo que tienen, algo que ya había oído de boca de gente en Barcelona." Ese es el tipo de mensaje que suena más a un jugador que se está preparando para un plan que a uno que busque alternativas a toda velocidad.

De momento, eso sí, el plan sigue dependiendo del Barcelona antes del 15 de junio. Si no ejecuta la opción, el Bayern está ahí —y el paquete salarial sigue siendo la pieza que impide que todo avance con rapidez.

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