Marsella se impuso al Le Havre 3-4 en la jornada 8 de Ligue 1 después de ponerse 4-0, y el marcador apenas refleja la locura que se vivió sobre el césped. Conrad Jaden Egan-Riley abrió la cuenta en el minuto 5 tras un centro de Emerson Palmieri, y después Timothy Weah, Igor Paixão y Himad Abdelli ampliaron una ventaja que parecía definitiva.

El ataque del Marsella hizo lo suficiente para ganar

La versión ofensiva del conjunto fue lo bastante potente como para tapar muchas grietas. El Marsella marcó cuatro goles, y la distribución de los tantos tuvo mucho peso, porque no fue un solo futbolista el que sacó las castañas del fuego, sino varios ataques distintos llegando en el momento justo.

Paixão suma ya dos goles en Ligue 1 esta temporada, mientras que Abdelli lleva tres. También brilló la tercera asistencia liguera de la temporada de Emerson Palmieri, porque su envío desde la izquierda permitió al Marsella mandar desde muy pronto en el partido.

El derrumbe final cambió por completo el ambiente

El Le Havre no dejó de empujar en cuanto el partido se abrió. Josh Maja marcó de penalti en el minuto 77, Sota Nakamura golpeó en el 86 y la revisión del VAR en el 90+9 anuló un penalti después de que Kaito Mizuta fuera derribado en el área del Marsella por Tochukwu Nnadi.

Esa secuencia importó menos para el resultado que por la advertencia que dejó al Marsella. Un conjunto que iba 4-0 no debería acabar defendiendo en su campo durante los minutos finales, aunque el triunfo terminara llegando con los tres puntos bajo el brazo.

El Marsella subió al 10º puesto tras la victoria, y la lectura más clara es evidente: el ataque está produciendo goles, pero el control aún necesita una puesta a punto cuando los partidos se descontrolan. La próxima jornada dirá si pueden mantener la misma pegada sin entrar en pánico.

Escrito por Sam Whitfield con investigación asistida por IA, contrastado con 2 medios. Cómo trabajamos →