Marvin Ducksch ha sido inhabilitado para conducir durante 14 meses y multado tras declararse culpable de conducir ebrio después de un grave choque de tres coches. El tribunal señaló que fue sorprendido al volante con 53 mcg de alcohol por cada 100 ml de aliento, por encima del límite legal de 35 mcg. La jueza también subrayó lo cerca que estuvo el incidente de acabar en tragedia, y le dijo: "Puedes considerarte afortunado, en primer lugar, de no haber muerto y, en segundo, de que los otros conductores tampoco hayan muerto."

Qué ocurrió la noche del accidente

Ducksch se vio involucrado en un accidente en la A3400, cerca de Henley-in-Arden, en Warwickshire, alrededor de las 22:30 BST del 6 de abril. El dato temporal importa porque apenas unas horas antes había salido como suplente en la derrota por 2-1 del Birmingham ante el Ipswich Town en Portman Road. Ese vínculo con el mismo día es lo que da filo a este caso, porque no se trata de un incidente lejano al césped ni de un episodio aislado fuera del foco.

Los daños no se limitaron al papeleo judicial. Una de las otras conductoras sufrió una hemorragia nasal y lesiones en la frente y en el pulgar, motivo por el que la advertencia de la jueza cayó con tanta fuerza en la sala.

Por qué el castigo es tan serio

Los magistrados impusieron a Ducksch una prohibición de conducir de 14 meses, junto con una multa de 16.155 libras, 2.000 libras de compensación, un recargo de 2.000 libras y unas costas de 85 libras. Las cifras encajan con el tono de la vista. Se trató como una colisión grave, no como un despiste menor.

Julia Morgan dijo en su alegato de mitigación: "El señor Ducksch esperó en el lugar a que llegara la policía. No acudieron de inmediato, pero él se quedó allí y comprobó el estado de los ocupantes de los otros vehículos." Eso no borra la infracción, claro está, pero sí demuestra que el tribunal escuchó atenuantes además de los hechos agravantes.

Para el Birmingham, el contexto futbolístico queda en un segundo plano frente al caso en sí. Ducksch acababa de participar en el encuentro de Ipswich, y aquel resultado fue otra derrota a domicilio dentro de una racha reciente irregular de W L W W L. Ahora la gran historia es la sanción ya impuesta, y la clara visión del tribunal de que nadie se libró de un desenlace mucho peor solo por puro golpe de suerte.

Escrito por Sam Whitfield con investigación asistida por IA, contrastado con 2 medios. Cómo trabajamos →