El 300º partido de David Moyes como entrenador del Everton llegó en un triunfo por 1-0 en casa del Tottenham el 30 de noviembre de 2008. Steven Pienaar marcó el único gol en el minuto 51, y Y. Aiyegbeni se rompió el tendón de Aquiles en ese mismo encuentro, antes de no volver a ser titular en un partido oficial durante casi 10 meses.

Cómo el Everton controló la noche en White Hart Lane

Dominic King captó el ambiente con una precisión impecable: "Qué manera de celebrar la efeméride. Mientras los profetas de la desgracia auguraban un día de sufrimiento en 'The Lane', el 300º partido de David Moyes como técnico del Everton fue una auténtica inversión de capital."

También fue rotundo al analizar el juego. "Y, con el juego de palabras totalmente intencionado, así fue como el Everton se ganó sus espuelas. Manteniendo a raya con comodidad al conjunto local, el disparo desviado de Steven Pienaar al inicio de la segunda parte no hizo justicia al dominio con el que estaban manejando la situación."

Y los hechos lo respaldan —como también lo hace la historia de este duelo. El triunfo del 30 de noviembre completó un triplete de victorias consecutivas del Everton a domicilio en el campo del Tottenham con Moyes al mando, después del 3-0 de agosto de 2006 y del 3-1 de agosto de 2007.

Por qué la lesión de Yakubu pesó tanto

El daño futbolístico para el Everton no fue inmediato en el resultado, pero sí demoledor en términos de plantilla. El gol de Pienaar decidió el partido, pero la lesión en el Aquiles de Y. Aiyegbeni dejó fuera al delantero en torno al que el Everton había construido su ataque justo cuando ya se había convertido en una pieza central.

La reacción de Steven Pienaar dejó clara la magnitud del mazazo. "Es un golpe enorme perder a Yak y todos sentimos muchísimo lo que le ha pasado. Sabemos la calidad que tiene y el tipo de persona que es."

Yakubu había llegado desde el Middlesbrough por 11,25 millones de libras después de que el Everton ya hubiera batido su récord de fichajes para delanteros con James Beattie (6 millones de libras) en 2005 y Andrew Johnson (8,6 millones de libras) en 2006. Aspiraba a 22 goles y acabó aquella temporada con 21, convirtiéndose en el primer jugador del Everton desde Peter Beardsley en 1991/92 que superaba la barrera de los 20 tantos.

Por eso aquella noche sigue teniendo tanto peso. Fue un triunfo a domicilio de enorme valor para Moyes, pero también marcó el punto en el que el Everton perdió al delantero sobre el que había invertido tanto para construir su ataque. Everton es 12º con 49 puntos en 37 partidos de liga, mientras que Tottenham es 17º con 38 puntos en 36, un recordatorio de que aquella vieja supremacía en White Hart Lane pertenece ya a un contexto muy distinto.

Escrito por Jack Mercer con investigación asistida por IA, contrastado con 1 medio. Cómo trabajamos →