Nuno Espírito Santo ya siente el calor en West Ham después de la derrota por 3-1 en casa ante el West Bromwich, un tropiezo que ha afilado las preguntas sobre su arranque. El conjunto ha caído hasta la octava plaza y encadena ya dos derrotas seguidas en su estadio, algo que ha cambiado de golpe el ambiente en torno al proyecto.
El desplome de West Ham
La dinámica no ayuda a su causa. West Ham está a cuatro puntos del Swansea, segundo clasificado, y solo ha firmado dos victorias en sus últimos seis partidos. A Bola asegura que la directiva quiere darle margen a Nuno para enderezar el rumbo, pero entre ejecutivos y aficionados crecen el descontento y la impaciencia.
Esa tensión ha convertido un mal momento en un asunto de supervivencia. El enfoque de The Guardian, recogido por A Bola, es que en la prensa inglesa ven su puesto en peligro tras un inicio irregular de temporada en el Championship.
Una plantilla que no termina de cuajar
El problema de fondo es que la reconstrucción aún no ha dado el control que quería West Ham. El club batió el récord de fichajes de la EFL con una inversión de 22 millones de libras en Arne Engels, llegado desde el Celtic, pero el conjunto sigue con solo tres porterías a cero en 13 jornadas y ha ido por detrás en el marcador hasta en seis ocasiones.
El propio Engels llega con números tempraneros más que decentes a la espalda. Ha disputado 2 partidos de liga con el Celtic, ha firmado 1 contribución de gol y presenta una valoración media de 7,5 en ese tramo, cifras suficientes para entender por qué West Ham no ha dudado en abrir la chequera.
Aun así, la respuesta sobre el césped no ha sido lo bastante estable. La directiva puede seguir pidiendo paciencia, pero la derrota ante el West Bromwich ha convertido la próxima racha de resultados en el verdadero examen, con Nuno ya bajo presión.
Escrito por Jack Mercer con investigación asistida por IA, contrastado con 1 medio. Cómo trabajamos →
