La persecución del Aston Villa a Nicolas Jackson puede decidir si Ollie Watkins sigue o se marcha este verano. El Villa prepara un acuerdo récord por Jackson, valorado en más de 60 millones de libras, y se espera que el Manchester United haga un acercamiento oficial por Watkins si Joshua Zirkzee se va. En Birmingham dan por hecho que escucharían ofertas en torno a 40 millones de libras por su delantero.

La ofensiva del Villa por Jackson

La dimensión del movimiento por Jackson es el primer motivo por el que esta historia tiene recorrido. El Chelsea es el club del otro lado de la operación, y la cifra que se maneja coloca al Villa en un terreno en el que no suele entrar por un solo delantero. No es un detalle menor cuando el futbolista en cuestión ya es uno de sus atacantes más fiables.

Dan Bardell lo dejó claro: "De verdad no quiero que Ollie Watkins se marche, pero el ruido no ha desaparecido del todo en el último mes." Ese es el ambiente que rodea ahora mismo la historia. Los rumores no se han ido, y la voluntad del Villa de apretar fuerte por Jackson no hace sino dibujar con más facilidad la posibilidad de una salida de Watkins.

El valor intacto de Watkins

Watkins no está siendo vinculado como un jugador de los que el Villa estaría encantado de colocar en el mercado. Desde su debut en 2020, ha marcado 91 goles en la Premier League y ha dado 39 asistencias. Solo Erling Haaland y Mohamed Salah han anotado más goles en la Premier League que él desde el estreno de Haaland, compañía de élite para un delantero que sigue en plena madurez.

El Villa terminó 4.º, y el United acabó 3.º, así que no estamos ante un club obligado a vender por debilidad. Es una decisión futbolística. Si Jackson aterriza, el Villa podría estar dispuesto a escuchar alrededor de 40 millones de libras, y el interés del United solo se activaría si Zirkzee cambia de aires. El siguiente movimiento, muy probablemente, llegará por esa cadena y no por una oferta aislada caída del cielo.

Recopilado por la Redacción ClutchBrief con asistencia de IA, contrastado con 3 medios. Cómo trabajamos →