Inglaterra llega a Rijeka con una respuesta reciente más convincente que la de Croacia, pero el grupo sigue igualado a tres puntos y el margen es mínimo. Inglaterra derrotó a la República Checa por 2-0 en su último partido de la Nations League antes de este viaje, mientras que Croacia arrancó con un 2-1 ante la República Checa y después cayó por 4-1 ante España. Todo ello deja Croacia vs Inglaterra con mucho peso, aunque sin convertirlo en una final en el sentido dramático.

La ventaja reciente de Inglaterra

Los dos últimos partidos de Inglaterra en la Nations League cuentan la historia de un conjunto que se repuso de la derrota por 3-2 ante España y después tumbó a la República Checa por 2-0. El camino de Croacia ha sido más irregular, con un triunfo inicial seguido del duro tropiezo frente a España. En términos de forma, ambos equipos figuran con 3 puntos, así que el duelo en Rijeka sigue siendo una pelea directa por la posición, no un trámite sin nada en juego.

El bloque de Tuchel también aterriza con una estructura ofensiva más definida. Harry Kane y Jude Bellingham han participado de lleno, y la propia visión de Tuchel sobre la delantera no deja lugar a dudas. En declaraciones a Sky Sport Italia, traducidas del italiano, Thomas Tuchel afirmó: "Tuchel no puede prescindir de Kane, que será el foco ofensivo, y detrás de él Bellingham, que completa el trío en el centro del campo ofensivo con Gordon y Saka".

Kane ha marcado 2 goles en 2 apariciones en esta Nations League. Bellingham suma 1 asistencia en 2 partidos, y su 7,13 de valoración encaja con la idea de un futbolista que conecta más que de un finalizador principal. Ese equilibrio explica en buena medida por qué Inglaterra ha dado una imagen más controlada desde el golpe ante España.

La amenaza croata en la medular

Croacia sigue siendo el rival al que Inglaterra debe vigilar con más atención entre líneas. Luka Modric y Mateo Kovacic les dan ese control en la medular capaz de arrastrar un partido al ritmo croata si Inglaterra pierde las distancias.

El cara a cara reciente también cae del lado inglés. En los cinco cruces anteriores, Inglaterra suma 3 victorias por 1 de Croacia, con 1 empate, y un balance goleador de 10-6. Esa historia no decide nada en Rijeka, pero sí respalda la sensación de que Inglaterra ha sabido gestionar este emparejamiento mejor de lo que sugiere la clasificación por sí sola.

Croacia sigue teniendo calidad de sobra para poner esto incómodo. La respuesta más limpia de Inglaterra tras el tropiezo ante España les da una base más sólida, pero sigue siendo una prueba de nivel para comprobar si el bloque de Tuchel puede mantener su equilibrio ofensivo ante una medular diseñada para ahogarlo.

Escrito por Jack Mercer con investigación asistida por IA, contrastado con 2 medios. Cómo trabajamos →