Eintracht Frankfurt y VfB Stuttgart se citan en la última jornada de la Bundesliga con caminos muy distintos por delante. El Frankfurt marcha octavo con 43 puntos tras 33 partidos, a solo un punto del Friburgo, séptimo, y empatado a puntos con el Augsburgo, noveno. El Stuttgart es cuarto con 61 puntos después de 33 encuentros y cuenta con una ventaja de cinco goles en la diferencia general sobre el Hoffenheim.

Por qué el Stuttgart tiene el camino más limpio

Los números apuntan en una sola dirección. El Stuttgart está en una posición más sólida para sellar su plaza en la Champions League, y la victoria debería bastarle para lograrlo el sábado, según el equipo de análisis de Sports Mole. Además, solo ha perdido uno de sus últimos seis partidos en todas las competiciones y viene de tumbar al Bayer Leverkusen por 3-1 el 9 de mayo.

El Frankfurt, por el contrario, encadena cuatro partidos sin ganar y ha perdido tres de sus cuatro encuentros previos a esta cita. Su último triunfo fue un 2-1 ante el Wolfsburgo el 11 de abril, y después cayó por 3-2 frente al Borussia Dortmund. El equipo de análisis de Sports Mole lo resumió sin rodeos: "El Frankfurt se agarrará a la posibilidad de clasificarse para Europa este fin de semana, pero dadas sus dificultades recientes, es complicado verle saliendo vencedor".

El conjunto de Sebastian Hoeness parte con mejores cartas —no porque la distancia sea insalvable, sino porque su dinámica y su situación en la tabla le dan más margen para controlar la tarde. El Frankfurt todavía tiene una vía abierta, pero depende de ganar y de que le ayuden otros resultados.

Qué necesita el Frankfurt para seguir con vida

La tarea del Frankfurt es sencilla en el papel y endiablada en la práctica. Tiene que derrotar al Stuttgart y esperar a que otros resultados le sonrían si quiere mantener viva la batalla por el fútbol europeo.

Y eso es mucho pedir cuando la forma reciente es tan pobre. El impulso del Stuttgart le da ventaja, mientras que la racha de cuatro partidos sin ganar del Frankfurt deja poco espacio para el optimismo, salvo que encuentre un nivel que no ha mostrado durante buena parte de esta recta final.

La presión recae sobre los locales, pero los visitantes llegan con el objetivo más claro. Albert Riera y los suyos saben que la victoria debería bastarles para meterse en la Champions League, y aterrizan en la última jornada con mucha más estabilidad que el Frankfurt.

Escrito por Jack Mercer con investigación asistida por IA, contrastado con 1 medio. Cómo trabajamos →