Granada CF intenta mantener viva su candidatura al ascenso con poco más de 4 millones de euros de margen en el límite salarial. El triunfo en Burgos dio a ese plan su prueba más sólida a domicilio hasta la fecha, pero la historia de fondo sigue siendo hasta qué punto la plantilla nace ya de la cantera y de una captación de bajo coste.

La plantilla joven de Pacheta

Antes de ganar en Burgos, el Granada había encajado 7 goles en los primeros 30 minutos. Un arranque así ha dejado su rendimiento fuera de casa con pies de barro, y por eso el resultado en El Plantío sobresalió tanto. Fue la primera victoria a domicilio de un equipo allí esta temporada.

Pacheta se ha apoyado en futbolistas jóvenes y físicos en lugar de esperar soluciones de relumbrón. Owen Emeka renovó hasta 2029 con una cláusula de rescisión de 15 millones de euros, Bourama Dembelé está atado hasta 2030 y Mario Jiménez Gambín amplió su contrato por tres temporadas en junio. La irrupción de Marvel Chinaza, de la Primera División Extremeña con el Plasencia a contrato profesional en LaLiga Hypermotion en apenas un año, es la señal más contundente del camino que toma ahora el Granada.

La racha reciente del conjunto en la liga sigue siendo irregular, con W-W-L-W-L en los últimos cinco partidos, y por eso lo de Burgos se percibe más como un punto de inflexión que como una respuesta definitiva. El Granada todavía necesita más de un partido completo, pero la plantilla que está construyendo ya empieza a dar la sensación de poder sostenerse durante 90 minutos.

El propio mensaje del club tras el partido retrató el ambiente: "¡Juntos somos más fuertes!". La frase encaja con un club que quiere hacer de un presupuesto ajustado y de un vestuario joven el combustible de una pelea por el ascenso que promete alargarse hasta el final.

Escrito por Sam Whitfield con investigación asistida por IA, contrastado con 1 medio. Cómo trabajamos →