La represión de entradas del Manchester United ya ha ido mucho más allá de las acusaciones por reventa. El club tiene 685 cuentas de abonos vetadas o suspendidas en esta ofensiva, 464 seguidores recibieron un aviso a comienzos de mes y la afición ya ha dado un paso al frente en Old Trafford.
La magnitud de la ofensiva
Los aficionados desplegaron una pancarta durante el derbi del 13 de septiembre ante el Manchester City en la que se leía: "La forma en que nos tratáis es una vergüenza". Todo ello llegó en el mismo partido que el United perdió 0-1 y dejó claro lo rápido que la disputa ha pasado de ser un ejercicio interno de vigilancia a una pelea pública con la grada.
El Manchester United Supporters Trust aseguró que los seguidores están a favor de luchar contra la reventa ilegal de entradas, pero no de que un comportamiento digital sospechoso se tome como prueba de reventa ni de imponer sanciones severas sin pruebas suficientes. En declaraciones traducidas del francés para Foot Mercato, el grupo afirmó que el proceso ha "dañado considerablemente la confianza entre el club y sus aficionados".
El nuevo cargo para gestionar escaladas
La respuesta del United no ha rebajado la tensión. El club ha publicado una oferta para un puesto a tiempo completo de responsable de escaladas de aficionados, con base en Old Trafford, y con la misión de gestionar una carga elevada de investigaciones, sanciones, recursos y escaladas.
La oferta también pide al candidato elegido que utilice inteligencia artificial, tecnología y análisis de datos con hojas de cálculo para detectar patrones, tendencias, anomalías y oportunidades de mejora. Dicho de otro modo, no estamos ante una limpieza puntual. El United está montando una estructura más permanente en torno a la aplicación de sanciones, los recursos y la comunicación.
Los responsables del club han dicho que el objetivo es poner más entradas en manos de los aficionados de verdad. La intención es sencilla, pero la reacción de la grada deja claro hasta qué punto se ha deteriorado la relación mientras el club tira hacia delante con esta ofensiva.
La cifra, además, sigue siendo políticamente incómoda. Distintas informaciones describen la ofensiva como 685 cuentas vetadas o 685 abonados suspendidos, y el club no se ha ayudado precisamente al sumar un nuevo puesto de control justo cuando el debate sigue abierto.
El asunto seguirá bajo los focos cuando visite Tottenham, porque la gestión de las entradas del United ya forma parte del relato del club, no es solo una política de despacho.
Escrito por Jack Mercer con investigación asistida por IA, contrastado con 3 medios. Cómo trabajamos →




