La policía asegura que una red criminal vinculada a los robos en las viviendas de Pau Cubarsí y Joan García ha quedado desarticulada después de tres detenciones el 1 de octubre en la estación de Gavà. Las casas fueron asaltadas entre diciembre y enero, y los investigadores sostienen que el caso les llevó hasta el grupo. El Barcelona ha acabado lidiando con una historia extradeportiva que afecta a dos de sus jugadores actuales.

Las detenciones y el sospechoso identificado

A Bola informó de que la investigación de los Mossos d'Esquadra culminó en las detenciones. El mismo medio identificó a Arsim Blaku como el cabecilla del grupo, describiéndolo como un ciudadano albanés y kosovar de 58 años con cuatro décadas de experiencia en robos en viviendas de lujo.

La información también apunta a que Blaku regresó a España en noviembre de 2025, tras tres años fuera. Ese dato da forma al caso, porque sitúa de nuevo en el país a un sospechoso de largo recorrido antes de que se produjeran los arrestos.

La pista de los relojes y el alcance del caso

A Bola añade que la venta en el mercado negro de un reloj ayudó a los investigadores a identificar al grupo. Esa fue una de las vías que utilizó la policía para relacionar a los sospechosos con robos en la zona de Barcelona, incluidos los domicilios de Cubarsí y García.

El grado exacto de ese vínculo debe quedar en el relato policial, sin ir más allá de lo que se ha confirmado. Lo que está claro es que la operación terminó con tres arrestos, un sospechoso identificado y un caso que ya había pasado de las casas de los jugadores a una red criminal de mayor alcance.

Escrito por Daniel Hartley con investigación asistida por IA, contrastado con 1 medio. Cómo trabajamos →