Zlatan Ibrahimovic ha apuntado sin rodeos al precio de 117 millones de libras vinculado a Morgan Rogers, al que considera una prueba de que el mercado se ha ido de las manos. Rogers está a punto de cumplir 24 años y la operación se ha presentado como un traspaso récord británico después de que Chelsea alcanzara un acuerdo con Aston Villa.
Rogers llega al centro del debate con cifras de sobra para sostener la discusión. Marcó 14 goles y repartió 12 asistencias en 55 partidos oficiales con el Villa la temporada pasada, una producción que explica en buena medida por qué su precio está en el centro de todas las miradas. Chelsea acabó 10.º en la Premier League, así que la dimensión del gasto ya llama la atención antes incluso de entrar en el resto de la operación.
El enlace de Emery con Jackson
La pata villana de esta historia también se mueve con fuerza. Durante las conversaciones con el Chelsea por Rogers, el Villa preguntó además por Nicolas Jackson y Alejandro Garnacho, mientras que las negociaciones por Jackson se espera que se aceleren en cuanto el traspaso de Rogers quede cerrado de forma oficial.
Jackson pasó un tiempo a las órdenes de Unai Emery en Villarreal, y la valoración del técnico sobre él ha sido positiva. Emery explicó que Jackson mostró su potencial, mejoró su comprensión del juego y siguió aprendiendo, además de subrayar que su actitud era “fantástica” y que “siempre pedía entrenar más”. Esa conexión previa es precisamente lo que hace creíble el rumor del reencuentro. De momento no pasa de ahí, pero el interés del Villa tiene base real y no parece fruto de una llamada al azar.
El debate del mercado en torno a Rogers
Ibrahimovic no intentó suavizar su opinión. “Tienen que parar esto de inmediato, no todos los jugadores valen 100 millones de libras, se les está yendo de las manos, para ser sincero”, dijo. También puso en duda cuánto valdrían otros jóvenes atacantes si Rogers queda tasado en 117 millones.
La crítica se entiende perfectamente. Una cifra de 117 millones de libras por un futbolista a punto de cumplir 24 años siempre va a levantar suspicacias, incluso cuando los números son sólidos y el club vendedor tiene todo el derecho a mantener su postura. El Villa, además, se prepara para más movimientos: Lucas Digne apunta a salir, ya ha trabajado en la portería con Robin Risser y Guillaume Restes, y no se descarta la salida de Emiliano Martínez antes de que cierre el mercado.
El caso Jackson convierte todo esto en algo más que un simple debate sobre una cifra. El Villa no solo está vendiendo a una de sus grandes figuras, también está usando la operación para mirar de inmediato a la siguiente. El movimiento por Rogers puede acabar marcando el precio que acapare titulares, pero el siguiente paso concreto depende de la respuesta del Chelsea a la consulta villana por Jackson.
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