AS Roma derrotó a Cagliari por 4-2 en el Olímpico el 27 de octubre de 2026, y el giro final llevó el sello del banquillo. Rodrigo Mora marcó en el minuto 85 con un cabezazo imparable para Elia Caprile, y después Donyell Malen añadió el tanto definitivo para cerrar una noche que ya había dado dos vuelcos.

El banquillo cambió el partido

El arranque fue de Cagliari. M'Bala Nzola transformó un penalti en el minuto 10 después de que el VAR confirmara una mano de Niccolò Pisilli, y los visitantes tuvieron durante unos minutos ese tipo de inicio que puede sentenciar un partido a domicilio. La Roma, sin embargo, encontró el camino de vuelta antes del descanso, con Emanuele Lulli y Pisilli como piezas centrales de la primera reacción.

La definición de Mora fue el instante más afilado de la noche. Salió y tuvo 34 minutos, marcó y firmó una valoración de 8,2, justo el tipo de impacto que convierte la lista de suplentes en el auténtico once decisivo. Su nota de 6,91 en la Serie A esta temporada respalda la idea de que esto forma parte de una racha productiva, no de un destello aislado.

La pegada final de la Roma en la Serie A

El gol de Malen dio a la Roma un segundo golpe en el tramo final, y sus números encajan con el papel que está asumiendo. Suma 7 goles en la Serie A esta temporada, además de otros 3 en la Champions League, así que su tanto ante el Cagliari encaja de lleno en una secuencia realizadora mucho más amplia. La Roma se fue hasta los 21 puntos y siguió a cuatro del Lazio, una situación clasificatoria que mantiene viva la relevancia de una remontada más allá de la noche.

La única discusión real de la velada es cómo describir el tanto de Mora. Algunas informaciones lo sitúan como su segundo gol con la Roma, mientras que otras lo presentan como su segundo gol de la temporada con el club. En cualquier caso, el fondo es el mismo, él y Malen transformaron un tenso 2-2 en un 4-2, y la Roma se marchó del Olímpico con los tres puntos.

Escrito por Daniel Hartley con investigación asistida por IA, contrastado con 3 medios. Cómo trabajamos →