El futuro saudí de Mohamed Salah se ha vuelto mucho menos sencillo. Al-Ahli le quieren como relevo de R. Mahrez, pero Michael Emenalo, la figura de la Saudi Pro League que defendió públicamente la operación, ha dejado ahora su cargo tras tres años. Emenalo llegó a decir en octubre de 2024 que existía un interés real en fichar a Salah, pero el camino hacia cualquier acuerdo ya no parece tan directo.
La salida de Emenalo cambia el panorama
Los comentarios de Emenalo nunca fueron una garantía de fichaje, y él mismo se encargó de dejarlo claro en su momento. En declaraciones a liverpoolecho.co.uk, afirmó: "Creo que depende de Mo. Las historias que decían que nuestros equipos fueron a por él eran ciertas, es verdad que había interés. Pero igual que con Victor Osimhen, para mí está bien tener interés en fichar a Mo, pero el club también tiene que tener interés en dejarle salir, y si esas cosas no encajan, no tienes un acuerdo".
Fue todavía más claro sobre la postura de Salah: "Lo más importante es si el jugador está preparado para venir. Yo no sentí que el jugador estuviera preparado para venir porque parecía que tenía asuntos pendientes". Y eso sigue siendo lo que más pesa. Liverpool no está siendo empujado a nada en este asunto, y el gran defensor público del movimiento ya no está en el puesto.
Salah no anda corto de ritmo competitivo mientras sigue el ruido. Ha disputado 3 partidos en el Mundial de 2026 y ha jugado 218 minutos, con 2 aportaciones de gol en el torneo. Un recordatorio útil de que cualquier club saudí estaría persiguiendo a un jugador en activo, no a uno en decadencia.
El interés no ha desaparecido. Pero sí lo ha hecho quien más dispuesto estaba a decirlo en voz alta.
Al-Ahli todavía tienen trabajo por delante
Goal informó de que Al-Ahli han pedido información detallada sobre las exigencias económicas y deportivas de un posible acuerdo por Salah, aunque no existe ningún pacto oficial. Y ese sigue siendo exactamente el punto en el que está todo. Esto es interés, no un fichaje cerrado.
La lógica del club se entiende perfectamente. El contrato de Mahrez fue rescindido antes de tiempo, y Salah aparece como el relevo de primer nivel más obvio. Pero una vacante en la zona noble de la plantilla no convierte el fichaje en algo sencillo, sobre todo cuando el antiguo valedor interno ha salido y el jugador no ha dado señales de que esté listo para marcharse.
Por ahora, la persecución saudí sigue viva. Eso sí, le falta el hombre que antes sonaba más seguro de que iba a sacarla adelante.
Escrito por Jack Mercer con investigación asistida por IA, contrastado con 4 medios. Cómo trabajamos →




