Scott McKenna considera que Escocia ya no habla como un conjunto satisfecho con estar ahí. El central asegura que ahora el vestuario cree de verdad que puede salir de un grupo de Mundial por primera vez en la historia de la selección, con Haití, Marruecos y Brasil esperando en la fase de grupos.

La 50ª internacionalidad de McKenna llegó en la victoria amistosa por 4-1 del sábado ante Curazao en Hampden, pero el hito también dejó claro hasta qué punto ha crecido dentro de esta selección. Ha pasado de aquellas Escocia de transición y esperanza a un vestuario que ahora suena convencido de su propio techo.

Por qué McKenna cree que este grupo es distinto

En declaraciones a BBC Sport, McKenna dijo: "Creo que lo hemos demostrado en la fase de clasificación. Si hacemos las cosas bien ese día y este grupo se mantiene unido y juega como sabe, entonces sin duda podemos intentar llegar a lugares a los que nunca hemos llegado antes."

Es una afirmación enorme —y no es postureo vacío. Escocia nunca ha alcanzado la fase de eliminatorias en una fase final importante, así que el objetivo básico está más que claro. McKenna también lo dejó meridianamente claro: "Está ahí para que todo el mundo lo vea: sería un gran logro para Escocia clasificarse para superar el grupo."

La lealtad de Clarke está detrás de la confianza

McKenna también ha sido directo al hablar del papel de Steve Clarke. "Creo que ha sido muy leal con nosotros y todo lo que hemos conseguido se debe en gran parte a él", señaló. En otra entrevista añadió: "El míster, obviamente, ha sido muy leal con nosotros e intentó construir ese sentimiento de grupo."

Y eso importa, porque la confianza de Escocia no se está construyendo sobre el humo, sino sobre la continuidad. McKenna ve esa unión como una de las grandes razones por las que el grupo ya habla con naturalidad de eliminatorias y no solo de supervivencia.

Su propio recorrido en esta conversación también dice mucho. McKenna se ha convertido en una voz veterana y encara el verano después de un doblete de liga y copa con Dinamo Zagreb. El vestuario a su alrededor ha cambiado, sí, pero el mensaje del defensa es que la base común es ahora más sólida que antes.

La siguiente prueba está más que marcada. Escocia se mide a Haití el 13 de junio, a Marruecos el 19 de junio y a Brasil el 24 de junio, y McKenna no pretende vender que sean otra cosa que partidos de verdad en un grupo brutal. Dominic Hyam apuntó que será un grupo competido, con Escocia probablemente vista como una selección a la que los demás querrán arañar puntos, lo que solo endurece aún más el reto.

Pero el punto de McKenna sigue siendo el más interesante. Escocia no promete garantías, y nadie serio debería hacerlo. Sin embargo, después de años construyendo bajo Clarke, este es un grupo que habla como uno que espera pelear por un puesto en las eliminatorias y no simplemente cruzar los dedos por dejar una buena imagen.

Escrito por Sam Whitfield con investigación asistida por IA, contrastado con 2 medios. Cómo trabajamos →