La primera semana de Andoni Iraola en el Liverpool le enfrentó a una realidad incómoda: Mohamed Salah y Andy Robertson se habían marchado, y la reconstrucción tendría que llegar a través de la promoción interna, no de refuerzos de reemplazo. Ocho jugadores aún estaban cumpliendo compromisos con la selección en el Mundial. La decisión sobre el liderazgo descansaría en hombros más jóvenes.

Iraola confió la vicecapitanía a Dominik Szoboszlai, y el centrocampista de 25 años comprendió el peso de la responsabilidad.

"Tengo 25 años", declaró Szoboszlai. "Mo se marchó, Robbo se marchó, así que nuestro vicecapitán se fue y también una leyenda del club. Ambos son leyendas del Liverpool. Seguro que los echaremos de menos y ahora alguien tiene que dar un paso adelante. Si tengo que ser yo, estoy listo."

Esa disposición a asumir responsabilidades es el corazón de la estrategia de Iraola. No intenta sustituir a Salah y Robertson con refuerzos de calidad. En su lugar, redistribuye la responsabilidad entre una plantilla que debe madurar rápidamente.

"Definitivamente habrá cambios", señaló Iraola. "Muchos veteranos, jugadores que lo han ganado todo aquí, se han marchado y necesitamos que otros den un paso adelante, no para sustituirlos, sino para asumir más responsabilidad dentro y fuera del terreno."

La remodelación irá más allá de títulos y eslóganes. Iraola está realizando un análisis de la forma física y el temperamento de los jugadores en Kirkby, su base de entrenamiento, observando cómo se mueven bajo el trabajo de alta intensidad y cómo responden a sus pruebas de aptitud modificadas. Los ocho jugadores que regresan del Mundial llegarán en diferentes momentos con distintos niveles de forma. Cuando se incorporen, Iraola decidirá quién encaja en su visión para la reconstrucción y quién no.

El punto de partida

La plantilla en la que Iraola se adentra es desoladora. El Liverpool terminó 5º la pasada temporada con 60 puntos en 38 partidos: 17 victorias, 9 empates y 12 derrotas. Más preocupante es la trayectoria. En los últimos cinco encuentros de la Premier League, el conjunto ganó dos y perdió tres, incluido un 3-2 ante el Manchester United y una goleada del Aston Villa (4-2). Este bajón es relevante porque Iraola no puede escudarse en la gloria de Klopp. Hereda una plantilla en declive, no en su esplendor.

Las marchas agravan la situación. Salah y Robertson no son solo nombres en una alineación. Son trofeos ganados, mediocampo orquestado, banda izquierda comandada. Representaban la década de éxito del Liverpool. Virgil van Dijk sigue ahí a los 35 años con contrato hasta el próximo verano: una presencia tranquilizadora, pero no es la solución al vacío de liderazgo.

La trampa de la pretemporada

Iraola conoce la verdad incómoda sobre los amistosos. En 2013, Iago Aspas llegó al Liverpool procedente del Celta Vigo y marcó y asistió en su debut de pretemporada. El brillante comienzo auguraba una integración suave. En competición apenas dejó rastro, con un único gol, antes de que el fracaso fuera evidente y tuviera que regresar a España. Iraola, quien ha visto evaporarse infinitas promesas de pretemporada cuando llega septiembre, no se dejará engañar por actuaciones en amistosos.

Los ocho jugadores que regresan del Mundial se sacudirán el polvo y probablemente lucirán afilados en los entrenamientos. Los partidos de pretemporada pueden mostrar a un Liverpool que mueve bien el balón y anota con facilidad. Pero nada de eso importa. Lo que de verdad importa es cómo responden Szoboszlai y los demás jóvenes cuando arranca la liga y el margen de error desaparece.

Lo que significa esta apuesta

El plan de Iraola es meridiano: reconstruir mediante la apuesta por la juventud y la promoción interna, no refuerzos de futbolistas en declive. Szoboszlai, quien capitanea a Hungría, ahora luce la vicecapitanía del Liverpool. Es una muestra de confianza, sí, pero también un riesgo. Al centrocampista de 25 años se le pedirá que galvanice una plantilla que terminó 5ª y que perdió dos de sus máximos exponentes en un solo verano.

La reconstrucción ha comenzado. Iraola no ha prometido soluciones rápidas ni una vuelta a la pelea por trofeos de la noche a la mañana. Ha prometido construir una cultura de escepticismo sobre la pretemporada y una apuesta decidida por los jóvenes. Ese es el reset que el Liverpool necesitaba. La verdadera prueba llega en agosto, cuando comienza la liga y Szoboszlai debe demostrar que puede liderar.

Preguntas frecuentes

¿Cómo está reconstruyendo Andoni Iraola el Liverpool?

Iraola apuesta por la promoción interna en lugar de refuerzos directos para sustituir a Salah y Robertson. Nombró vicecapitán al centrocampista Dominik Szoboszlai, de 25 años, para redistribuir el liderazgo entre la cantera más joven. Su estrategia prioriza que los jugadores ya en la plantilla asuman más responsabilidad dentro y fuera del terreno de juego.

¿Por qué Iraola ascendió a Szoboszlai a vicecapitán?

Tras la marcha de Salah y Robertson, Iraola necesitaba redistribuir el liderazgo en la plantilla. Szoboszlai, de 25 años y capitán de Hungría, es llamado a dar un paso adelante junto a otros jóvenes. Iraola ha afirmado que los veteranos que se fueron deben ser sustituidos por los más jóvenes asumiendo responsabilidad dentro y fuera del terreno.

¿Qué plantilla heredó Iraola en el Liverpool?

Un equipo que terminó 5º con 60 puntos en 38 partidos: 17 victorias, 9 empates y 12 derrotas. El rendimiento se desplomó en los últimos cinco encuentros con 2 victorias y 3 derrotas, incluidas caídas ante el Manchester United (3-2) y el Aston Villa (4-2). Iraola hereda una plantilla en declive.

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