Ya habíamos contado esta semana la batalla futbolística entre España y Argentina. La final se resolvió con victoria de España por 0-1 tras la prórroga en el MetLife Stadium el 19 de julio de 2026, pero la noche quedó marcada tanto por la ceremonia como por el marcador.

Donald Trump fue recibido con silbidos y abucheos en Nueva Jersey cuando salió al terreno de juego para entregar las medallas a España y Argentina. La crónica de The Independent señaló que la reacción al presidente fue "claramente negativa, con abucheos que se escucharon por todo el estadio", y el ruido le acompañó durante toda la entrega.

Trump y la entrega del trofeo

Trump permanecía tras un cristal antibalas en la grada, junto a Melania Trump y Barron Trump, antes de sumarse a la ceremonia. El mismo relato apuntó que, después de entregar el trofeo a España, se acercó al borde del grupo en el alzamiento inicial, "asegurándose de salir en la foto", antes de que Gianni Infantino intentara apartarlo.

Esa secuencia es la imagen que muchos conservarán de la final, más incluso que el partido. Rodri fue el jugador de España mejor valorado con un 8,2, pero el momento más comentado siguió siendo la escena del podio alrededor del trofeo.

El derrumbe final de Argentina

El fútbol no ayudó precisamente al caso argentino. España vs Argentina quedó sentenciado con el gol de Ferran Torres en el minuto 106, tras el prolongación de Nico Williams, y Argentina terminó con dos tarjetas rojas.

Las expulsiones fueron para Enzo Fernández y Leandro Paredes, que vio la roja en el 120'+6 por conducta violenta. La frustración argentina nunca llegó a enfriarse del todo a partir de ahí, y la final terminó con el tipo de problemas disciplinarios que pueden tapar cualquier debate posterior sobre el fútbol.

España se marcha con el trofeo, pero la final será recordada por los abucheos en Nueva Jersey y por la incomodidad en torno a la entrega tanto como por el 1-0 definitivo.

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