Uli Hoeneß no estaba para celebraciones de rutina después de que Bayern München venciera por 3-0 al VfB Stuttgart en la final de la DFB-Pokal. El presidente de honor prefirió centrar el foco en la protesta conjunta de las dos aficiones, que detuvo brevemente el partido y convirtió la final en algo bastante más movido que una simple victoria copera.

Cómo la protesta se adueñó de la final

Las aficiones de Bayern München y VfB Stuttgart protagonizaron una protesta conjunta contra la DFB durante la final. Un logo de la DFB tachado fue pasado desde la grada de Stuttgart hasta la de Bayern, y el colegiado Sven Jablonski detuvo brevemente el juego pasados unos 60 minutos porque el humo de los artefactos pirotécnicos envolvió el césped.

Hoeneß no trató de suavizar su opinión. "Lo que han hecho hoy los aficionados de ambos lados es una vergüenza", dijo a goal.com. Y añadió: "Han destrozado por completo el partido. Mi mujer me dijo que durante un buen rato no se veía nada en la tele". Su última palabra sobre el asunto fue todavía más dura: "Los clubes, la DFB y los políticos deben actuar con decisión para asegurarse de que este comportamiento bochornoso no vuelva a ocurrir. Al fin y al cabo, la DFB no tiene la culpa de nada".

Esa última frase importa. Hoeneß no estaba señalando a la federación como culpable de la protesta, sino exigiendo una respuesta para impedir que vuelva a repetirse. El césped siguió siendo el escenario del resultado, pero el mensaje fuera del campo de juego fue mucho más ruidoso.

Kane dejó el partido visto para sentencia

El fútbol, en sí, quedó sentenciado por Harry Kane, que marcó en el minuto 55, repitió en el 80 y convirtió un penalti en el tiempo añadido para completar su hat-trick. Fue el primer hat-trick perfecto en una final de la DFB-Pokal, y solo Uwe Seeler, Roland Wohlfarth y Robert Lewandowski habían logrado antes tres goles en el partido cumbre del torneo.

Los números respaldan lo limpio que fue su trabajo. La valoración de Kane, 9.3, en la final fue la mejor marca individual en los datos facilitados, y acertó con 3 de sus 4 remates a portería. Ahora suma 10 goles en 6 apariciones en la DFB-Pokal, lo que encaja con la misma imagen que dejó la final: cuando le llegaron las ocasiones, no perdonó.

Deniz Undav ofreció una lectura más generosa de la noche y afirmó que Stuttgart "quería que fuera un partido feo", pero que Kane "resuelve esas cosas con sangre fría". Ermedin Demirović también calificó a Kane de "sobresaliente" y dijo que el marcador había sido demasiado castigo para Stuttgart. Puede que eso sea cierto en términos emocionales, pero la final la decidió el delantero que terminó el partido con tres goles y el trofeo en manos del Bayern.

El resultado quedará para la historia, y también el debate en torno a la protesta. Bayern levantó la copa, Kane escribió la historia decisiva sobre el césped, y Hoeneß se aseguró de que la bronca alrededor de la final no quedara enterrada bajo la alfombra.

Escrito por Jack Mercer con investigación asistida por IA, contrastado con 3 medios. Cómo trabajamos →