El último partido de Pep Guardiola en la liga inglesa terminó con derrota por 2-1 para Manchester City ante Aston Villa. Y las notas reflejaron ese reparto. Nico González fue el mejor valorado del City con un 7,5, mientras que Ollie Watkins se llevó el encuentro con un 9,3 tras su doblete.

Las mejores y peores notas del City

Los números dibujaron un retrato muy fiel de lo visto sobre el césped. González, que ni siquiera había entrado en la convocatoria en las últimas semanas, fue criticado por no aportar autoridad ni control en la medular, aunque aun así acabó como el jugador mejor puntuado del City. El veredicto del reportero del Manchester Evening News fue tajante: "Gonzalez: Tras no haber entrado siquiera en la convocatoria en las últimas semanas, volvió a decepcionar sin autoridad real ni control en el centro del campo. 4"

Watkins fue el gran nombre del partido, sin discusión. El mismo informe de valoraciones señaló que "marcó muy bien su gol y siguió encarando a la defensa del Villa antes de ser sustituido pronto", y ese 9,3 fue, de lejos, la nota individual más alta del choque.

En el otro extremo, John Stones recibió un 6,2 y el informe apuntó que tuvo parte de culpa en los dos goles encajados. Rúben Dias no se quedó muy lejos con un 6,7, una cifra que resume a la perfección a una zaga del City que nunca llegó a sentirse del todo asentada.

La despedida de Pep Guardiola dejó además uno de los detalles más extraños de la tarde. El City hizo nueve cambios respecto al 1-1 de Bournemouth, y se rindieron honores a Guardiola, a Bernardo Silva y a Stones cuando fueron sustituidos en la segunda parte. Ese fue el telón emocional, sí —pero las valoraciones acabaron siendo la verdadera historia de la tarde.

Cómo fue realmente la despedida

No fue un partido en el que el componente sentimental protegiera a nadie de la nota. Los cambios del City, las nueve variaciones y el momento del pasillo de honor dieron a la tarde un aire ceremonial, pero el informe juzgó cada actuación por lo que pasó realmente sobre el terreno de juego.

Para el City, eso significó una mejor nota de 7,5 para González y una serie de números defensivos que no transmitieron ni mucho menos seguridad. Para el Villa, significó ver a Watkins dejar la huella más grande con una actuación a la altura del resultado.

La lectura global es bastante simple. Guardiola cerró diez años en el fútbol inglés con Manchester City y lo hizo con derrota, mientras que las valoraciones individuales fueron duras cuando tocaba serlo y generosas cuando el rendimiento lo merecía. La última palabra, no nos engañemos, fue del césped y no de la ceremonia.

Escrito por Jack Mercer con investigación asistida por IA, contrastado con 1 medio. Cómo trabajamos →