El AC Milan ha pasado de un gran golpe de mercado a otra idea ambiciosa, con Virgil van Dijk señalado ya como su gran objetivo defensivo. El capitán entra en el último año de contrato con el Liverpool, el Milan ya ha cerrado la llegada de Goncalo Ramos y la operación se plantea como un movimiento de líder para la zaga, no como un simple tanteo.

La reconstrucción defensiva del Milan

La lógica que se ha filtrado parece bastante clara. La Gazzetta dello Sport aseguró que el Milan quiere a Van Dijk como el jugador sobre el que construir su nueva línea defensiva, y ya ha hecho una fuerte apuesta en otro frente con el fichaje de 70 millones de euros de Goncalo Ramos. Es un golpe importante en una sola ventana y encaja con la sensación de un club decidido a resetear cuanto antes.

Van Dijk sigue siendo un nombre de peso para ese papel porque su currículo es enorme. Ha disputado 374 partidos con el Liverpool y ha marcado 36 goles, un recordatorio muy útil de que no se le está mirando como un parche de corto recorrido. Incluso las informaciones sobre su edad difieren, con algunas que lo sitúan en 34 años y otras que sostienen que cumplirá 35 la semana que viene, pero nada de eso ha enfriado el interés.

Por qué el Liverpool lo complica todo

El problema es el dinero, y la postura del club detrás de todo esto. La Gazzetta dello Sport informó de que Van Dijk cobra en torno a 13 millones de euros netos por temporada en el Liverpool, un salario que el Milan tendría enormes dificultades para igualar. Además, la operación se enreda con la situación del propio Liverpool, con informaciones que apuntan a que ya ha perdido a Ibrahima Konate rumbo al Real Madrid en una cesión a coste cero.

Eso es lo que hace que esto huela más a objetivo soñado que a negociación viva. El Liverpool no está forzado a vender y el Milan ya trabaja con una estructura salarial que parece lo bastante ajustada como para complicar la operación antes incluso de entrar en las cuestiones deportivas.

Los números de Van Dijk siguen explicando el interés. Suma 36 goles con el Liverpool, una cifra potentísima para un defensa y ese valor añadido que tanto pesa cuando un club paga jerarquía además de contención. El Milan está claramente seducido por ese paquete, pero la diferencia salarial y el estatus contractual mantienen el obstáculo en pie.

El siguiente paso es fácil de seguir. El Milan tiene sus ideas de verano encima de la mesa, el Liverpool sigue contando con Van Dijk para el último año de contrato y las informaciones sobre los salarios indican que esta es una persecución que necesitará mucho trabajo antes de convertirse en algo más que admiración.

Recopilado por la Redacción ClutchBrief con asistencia de IA, contrastado con 5 medios. Cómo trabajamos →