Peter Leven explica que el éxito del Aberdeen en la final de la Copa de Escocia ante el Celtic nació de un replanteamiento táctico a última hora, no de aferrarse al 4-3-3 que ya había quedado al descubierto antes en la temporada. El cuerpo técnico se pasó unas 13 horas debatiendo el cambio nueve días antes de la final, y la decisión acabó en una defensa de cinco, construida tras estudiar al Inter y al Crystal Palace.
El replanteamiento táctico
Leven recordó que el Aberdeen había ganado 10 y empatado uno de sus 11 primeros partidos de liga con Jimmy Thelin antes de que la forma se viniera abajo. También señaló la magnitud del problema frente al Celtic, al afirmar que el Aberdeen había “encajado 19 goles contra el Celtic esta temporada jugando con un 4-3-3” y preguntarse si debían “pasar a una defensa de cinco o seguir con una de cuatro”.
La respuesta llegó después de una jornada interminable en la oficina. “Nos sentamos allí, sin exagerar, desde las 7 o 7.30 de la mañana hasta las 8 o 9 de la noche”, dijo Leven. “Nos fuimos a casa y seguíamos escribiéndonos diciendo: 'no, no podemos salir con una línea de cuatro, vamos a ir con una de cinco'”.
Ese debate venía precedido por una racha muy pobre camino de la final. El Aberdeen había caído por 5-1 ante el Celtic en Pittodrie apenas 10 días antes de la final de la Copa de Escocia, y Leven aseguró que llegaban al gran partido tras tres derrotas seguidas, incluidas las sufridas ante Rangers, Dundee United y Celtic.
Por qué el Inter fue el modelo
Leven fue cristalino sobre el origen de la idea. “El Crystal Palace saltaba a la presión con sus dos ochos, mientras que el Inter saltaba con su número seis y sus ochos salían hacia fuera en lugar de ir en vertical. Así que acabamos optando por la versión del Inter de Milán”, explicó.
Ahí está la clave de la historia. El Aberdeen no cambió de dibujo por cambiar, sino que copió una estructura de presión muy concreta del Inter y se quedó con la versión que mejor encajaba con el problema que tenía delante.
Leven añadió que el alcance del giro reflejaba el momento. “Acabábamos de ser arrollados por 5-1 por el Celtic y sabíamos que algo tenía que cambiar. Fue valiente por parte del míster hacerlo”, señaló. La reacción inmediata de Jimmy Thelin, “Peter, ¿qué hemos hecho?”, deja claro que aquello fue una apuesta de verdad, no un simple retoque de dibujo.
El resultado fue una final que el Aberdeen afrontó con un sistema defensivo distinto y una referencia muy clara. El club estudió a los rivales adecuados, asumió la dimensión del problema y se apartó de una estructura que ya había sido castigada por el Celtic. La final no se decidió solo por ese cambio, pero el trabajo previo fue imposible de pasar por alto. Un conjunto que se pasó 13 horas afinando el detalle llevó una defensa de cinco a la final de Copa, y ahí arranca el siguiente Aberdeen-Celtic.
Recopilado por la Redacción ClutchBrief con asistencia de IA, contrastado con 1 medio. Cómo trabajamos →





