Luis Enrique trata a Arsenal como un problema que hay que resolver, no como un simple rival que espera en Budapest el 30 de mayo. Se saltó su propia cena de cumpleaños número 56 en Prunier, cerca del Arco del Triunfo, y ya dejó claro: "Yo nunca voy a este tipo de actos, prefiero quedarme en casa, necesito estudiar al Arsenal." Además, el PSG ganó 5-4 a Bayern München en la ida disputada en París, y el trabajo en el campo de entrenamiento alrededor de esta final ha sido igual de preciso.
Cómo se prepara el PSG para el Arsenal
El trabajo al detalle ha sido evidente. El PSG utilizó protecciones de placaje de rugby en el entrenamiento de porteros para simular la presión aérea del Arsenal, y eso dice mucho de la final que esperan en el Puskás Arena. Esto no es un conjunto que llegue al partido apoyándose solo en su nombre. El PSG es líder de la Ligue 1 con 70 puntos en 31 partidos, y sus últimos cinco resultados son W-D-D-W-W.
La versión pública de Luis Enrique confirma esa lectura. Explicó que se ausentó de la gala de premios porque quería estudiar al Arsenal, aunque también señaló que le alegró ver reconocidos a los jugadores del PSG y que los trofeos eran merecidos. Es un técnico que mira de reojo al presente y con los dos ojos a la final —con una dureza que, probablemente, es exactamente lo que debe hacer un campeón.
Por qué el premio de Dembélé también importa
Ousmane Dembélé forma parte del mismo retrato, aunque el debate sobre su premio al Jugador del Año en la Ligue 1 no sea precisamente sencillo. Lo ganó con solo nueve titularidades en liga, pero la producción es más que real: 10 goles y 6 asistencias en 20 apariciones en Ligue 1. Dembélé defendió el premio apuntando al impacto que dejó cuando estaba sobre el césped, y Vitinha salió en su defensa al calificarle como el mejor jugador del campeonato.
No es un simple gesto de apoyo interno sin más. Habla de un PSG cómodo con la forma, la profundidad de plantilla y la calidad individual antes de una final contra Arsenal. Los elogios de Nasser Al-Khelaifi a Luis Enrique como la mejor decisión del club no hacen sino reforzar esa sensación de un conjunto que cree que su entrenador ya ha marcado el guion de la semana. Si el PSG maneja la final con la misma precisión con la que ha gestionado la previa, el Arsenal se encontrará con un rival que lleva días actuando como si el partido ya se estuviera jugando.
Escrito por Sam Whitfield con investigación asistida por IA, contrastado con 5 medios. Cómo trabajamos →



