«¡Queremos 10!». Ese fue el cántico que bajó desde la grada visitante del Liverpool cuando el Manchester United cayó por 5-0 en Old Trafford. Aquella noche sigue grabada por el marcador, por el ruido ensordecedor de la afición desplazada y por la manera en que Mohamed Salah sostuvo a los reds con una actuación demoledora.

La grada visitante y la dimensión de aquella noche

Fue Mohamed Salah quien marcó el ritmo con un hat-trick, mientras Diogo Jota y Naby Keita también firmaron gol para el Liverpool. Unos 3.000 aficionados reds ocuparon la esquina visitante de Old Trafford, y el grito de 10 resumió el ambiente cuando el partido ya se había puesto imposible para los locales.

El contexto del clásico hizo que la velada pareciera aún más grande que un simple triunfo a domicilio. Era el 100.º duelo del Manchester United como local frente al Liverpool, y solo 18 de esos 100 enfrentamientos en casa en los últimos 126 años habían terminado con victoria visitante.

Por qué el resultado sigue doliendo tanto

Los números en bruto siguen explicando por qué aquella noche permanece en la memoria. El Manchester United es 14.º en la Premier League, con 7 puntos en 7 jornadas, mientras que el Liverpool marcha 5.º con 12 puntos en 7 jornadas. La diferencia no es el centro de la historia, pero sí deja claro lo lejos que parecen quedar ahora ambos conjuntos respecto a aquella noche en Old Trafford.

Ole Gunnar Solskjaer estaba al mando por entonces, y el nombre de Michael Carrick sigue formando parte del debate en torno a aquel periodo, pero la imagen que no se borra es la de la grada visitante celebrando un 5-0 y pidiendo un gol más.

Escrito por Jack Mercer con investigación asistida por IA, contrastado con 1 medio. Cómo trabajamos →