"Estoy seguro de que un día lo batirán, pero mientras dure lo disfrutaré", dijo Alan Shearer a BBC Sport, y sabe perfectamente quién lidera la persecución. Erling Haaland suma 120 goles en la Premier League en poco más de cuatro temporadas, mientras Shearer cerró su cuenta en 260 a lo largo de 14 años. Harry Kane llevaba 213 antes de dejar el Tottenham Hotspur rumbo al Bayern de Múnich en 2023.

El ritmo de Haaland ante el récord

La amenaza no es teórica. Haaland lleva 9 goles en 8 partidos de Premier League esta temporada, a un ritmo de 1,13 goles por encuentro. El Manchester City marcha líder de la Premier League con 21 puntos en 8 jornadas, y su próximo partido liguero es en casa ante Brighton el 2026-10-31. Shearer bromeó: "Si conseguimos sacar a Haaland al Real Madrid o a algún sitio así en un par de años, entonces debería estar todo bien".

Ahí está el debate. Haaland marca a un ritmo que mantiene el récord vivo, pero Shearer también hace bien en tratarlo como una posibilidad y no como una fecha límite. El récord de la Premier League sigue siendo suyo, y Haaland todavía no lleva suficiente tiempo cerca como para que la conversación parezca sentenciada.

Newcastle sigue tirando de él

Shearer también sonó como un hombre que nunca se fue del todo de Newcastle. Se marchó a Southampton con 15 años, volvió a Newcastle en 1996 y firmó 206 goles en 405 partidos en todas las competiciones con el club. Hablando de dejar casa siendo tan joven, señaló: "No cambiaría nada, una de las mejores cosas que hice fue irme de casa con 15 años", y añadió después que sus propios hijos le hicieron verlo de otra manera con el tiempo.

Su rutina sigue teniendo más de local que de ceremonia. Shearer contó que un amigo suyo tiene un pub en Newcastle llamado Harry's y que le dejan allí antes de subir andando desde el estadio. El club sigue formando parte de su día a día, incluso ahora que es más conocido por su labor como comentarista que por cualquier regreso al banquillo.

La vía al banquillo que se cerró

Hubo una posibilidad real de que Shearer volviera a los banquillos tras 2009, cuando tomó el mando del Newcastle para las ocho últimas jornadas de la temporada. Dijo que el club estaba en una situación desesperada y que no podía decir que no, porque iban últimos y peleaban por su vida.

También contó que hizo un par de entrevistas y que le ofrecieron el puesto del Cardiff antes de cambiar de opinión. La vía posterior tenía más sentido, en todo caso. El trabajo televisivo se quedó, el regreso como técnico no cuajó, y Shearer parece ahora lo bastante cómodo con esa decisión mientras su récord goleador sigue por delante del próximo asalto de Haaland al contador de la Premier League.

Escrito por Jack Mercer con investigación asistida por IA, contrastado con 1 medio. Cómo trabajamos →