Alemania firmó un 76% de posesión en Alemania vs Paraguay, pero el dato que mejor explicó la noche fue otro: tres. Eso fue todo lo que logró entre los tres palos en 90 minutos antes de que la prórroga acabara 1-1 y Paraguay se impusiera 1-1 en los penaltis. Kai Havertz anotó el empate alemán después de que Julio Enciso adelantara a Paraguay, pero luego falló en la tanda en una noche en la que a Alemania le sobró balón y le faltó autoridad.
Con toda esa posesión, Alemania nunca dio la sensación de tener el partido encarrilado. Paraguay no necesitó largas posesiones para seguir siendo peligroso y contó con un guardameta decisivo para sobrevivir a la presión que sí llegó.
La posesión de Alemania nunca se convirtió en control
No fue un triunfo a la contra levantado sobre una sola acción y un muro defensivo. Alemania sí pasó la mayor parte del encuentro con el balón, pero el problema estuvo en el uso que hizo de él. Tres tiros a puerta en 90 minutos son un pobre botín para un 76% de posesión, sobre todo en un cruce a vida o muerte, donde el dominio territorial debe asfixiar al rival y forzarle al error.
Sky Sports fue especialmente duro con la primera parte, al señalar: "El conjunto de Julian Nagelsmann ofreció una primera mitad desastrosa en la que no logró rematar a puerta y llegó al descanso por detrás pese a tener un 78% de posesión". Esa lectura encaja con la cifra global de tres tiros a puerta en 90 minutos, no la contradice. Ambos datos miden tramos distintos del choque, pero juntos dibujan la misma realidad: Alemania tuvo el balón, pero no el filo.
Ese control inicial fue tan estéril que Paraguay pudo esperar su momento. Enciso lo aprovechó y dejó a Alemania por detrás antes del descanso, lo que dio al partido una forma de la que ya nunca terminó de escapar. Una vez por delante, Paraguay pudo defender los espacios que Alemania no estaba atacando con la suficiente claridad.
Alemania mejoró tras el descanso. Florian Wirtz puso el centro para el empate de Havertz y terminó como el jugador más destacado del combinado alemán con una valoración de 8,3. Havertz, con 7,5, fue el atacante mejor puntuado. Esos números dejan claro quién tiró del intento de remontada, pero no esconden el problema de fondo. Los mejores momentos de Alemania llegaron a cuentagotas, no mediante una presión sostenida que abriera el encuentro una y otra vez.
La reacción de Julian Nagelsmann al descanso era, claramente, necesaria. Mirror resumió así ese momento: "Eso sin duda provocó unas palabras muy duras al descanso por parte del técnico alemán, Julian Nagelsmann". Alemania salió más intensa, pero no lo bastante como para transformar la superioridad en victoria.
Los momentos clave cayeron del lado de Paraguay
La resistencia paraguaya no se explicó solo por su acumulación de efectivos por detrás del balón. Orlando Gill realizó 6 paradas, y esas intervenciones fueron una de las razones por las que la posesión alemana siguió pareciendo incompleta. Un conjunto puede mandar en el territorio y aun así dejar al portero rival con un trabajo asumible; Alemania estuvo demasiado cerca de esa frontera durante demasiados minutos.
La decisión del VAR en la prórroga dolerá durante tiempo. Jonathan Tah creyó haberlo ganado con un cabezazo, pero el tanto fue anulado porque Waldemar Anton fue castigado por derribar a Gill. Alemania, por fin, había encontrado ese toque decisivo que le había faltado, y no subió al marcador.
Eso deja margen para la frustración, pero Alemania no perdió esta eliminatoria por una sola revisión. Se expuso a la tanda porque su control fue demasiado endeble durante todo el partido. Cuando un equipo firma un 76% de posesión y solo 3 tiros a puerta en 90 minutos, la puerta sigue abierta.
Paraguay llegaba al cruce con 1,25 xG en el torneo, el total más flojo entre las selecciones que seguían vivas, lo que hace que el resultado se vea todavía más llamativo sobre el papel. Sin embargo, el fútbol de eliminatorias rara vez atiende a quién parecía más convincente en rondas anteriores. Normalmente todo se reduce a quién aprovecha los momentos clave, y Paraguay lo hizo mejor.
La noche de Havertz resumió la despedida alemana
La noche de Havertz se convirtió en la versión abreviada del problema de Alemania en todo el torneo. Rescató a su selección tras el gol inicial de Enciso, y su empate debía ser la base para que los germanos remataran la faena. Sin embargo, acabó la noche con el penalti fallado que metió a Paraguay en la siguiente ronda.
Puede sonar duro para un solo futbolista, porque Alemania ya había convertido el choque en un lío mayor de lo necesario. Llegaba a este duelo de eliminatorias con 10 goles en el torneo, así que firmar solo uno pese a tanta posesión fue un bajón en el peor momento. Havertz se quedará con la imagen del fallo, pero el fracaso más grande fue colectivo.
También hay un punto histórico en la manera en que Alemania cayó. Había ganado sus cuatro tandas de penaltis anteriores en el Mundial y había convertido 17 de 18 lanzamientos en esas rondas antes de este tropiezo. Esta fue su primera derrota en una tanda mundialista.
Ese dato hace que el desenlace sea inusual, no injusto. Alemania no se quedó sin balón ni sin ocasiones para mandar en la eliminatoria. Se quedó sin precisión, y Paraguay castigó esa carencia durante 120 minutos y luego desde los once metros.
Paraguay sigue adelante tras un 1-1 y una victoria 1-1 en la tanda, mientras Alemania se marcha con un 76% de posesión y un resultado que dejó al descubierto hasta qué punto ese número no garantizaba nada.
Preguntas frecuentes
¿Por qué perdió Alemania ante Paraguay pese a tener el balón?
Alemania dominó la posesión con un 76% durante los 90 minutos, pero ese control no se tradujo en peligro real. Solo firmó 3 tiros a puerta antes de que la prórroga acabara 1-1, y Sky Sports señaló que no remató entre los tres palos en la primera parte pese a llevar el peso del juego. Paraguay aguantó, se apoyó en Orlando Gill y terminó imponiéndose por 4-3 en los penaltis.
¿Marcó y falló Kai Havertz en la derrota de Alemania ante Paraguay?
Sí. Havertz firmó el empate de Alemania después de que Julio Enciso adelantara a Paraguay en la primera parte. Pero también fue protagonista al final porque falló su lanzamiento en la tanda de penaltis, en la que Paraguay pasó por 4-3 tras el 1-1.
¿Fue Alemania una víctima del VAR o de su propia falta de pegada?
Hubo mala fortuna, sobre todo cuando Jonathan Tah vio anulado un gol en el tramo final de la prórroga por una falta de Waldemar Anton sobre Orlando Gill. Aun así, el problema de fondo fue la falta de mordiente de Alemania. Tuvo un 76% de posesión pero solo 3 tiros a puerta en 90 minutos, así que la lectura más sólida apunta a la falta de acierto.
¿Qué peso tuvo Orlando Gill en la victoria de Paraguay ante Alemania?
Gill fue uno de los grandes responsables de que Paraguay sobreviviera al empuje alemán. Hizo 6 paradas durante el partido y también apareció en la acción de VAR del tramo final, cuando se anuló el cabezazo de Tah por falta sobre él. Después, Paraguay mantuvo la sangre fría en la tanda y avanzó por 4-3 en los penaltis.
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