El análisis de Pedro Henriques sobre el FC Porto vs PSV Eindhoven es bastante claro. El excolegiado sostiene que Daniel Siebert acertó en las grandes decisiones de penalti, pero perdonó una tarjeta amarilla cuando Oskar Pietuszewski pisó a Gabri Veiga en el pie y el FC Porto seguía vivo en la jugada.
Los penaltis que Siebert sí acertó
En el 28', Till sólo hizo un leve contacto sobre Pietuszewski, así que no se señaló penalti. Henriques también respaldó la decisión en el 62', cuando Matej Kovar salió a los pies de Pepê dentro del área y de nuevo no se decretó pena máxima. En el 90+4', Borja Sainz tocó el balón con la mano antes del último remate, que fue anulado correctamente.
Henriques calificó a Siebert con un 6 en total, una nota que encaja con una noche solvente, con un único agujero claro y no con una actuación desastrosa de principio a fin. El primer gran foco disciplinario llegó antes, cuando PSV Eindhoven vio cómo Lutsharel Geertruida era amonestado en el minuto 39 por la falta sobre Gabri Veiga.
La amarilla que se quedó en el bolsillo
La verdadera queja está en el 49' y el 51'. En el 49', Bednarek estaba lesionado y se quejaba del pie después de que el ataque del Porto siguiera adelante. Dos minutos después, Henriques afirmó que Mijnans debió ser amonestado por un pisotón muy temerario y al límite sobre Bednarek.
En declaraciones a A Bola, Henriques dijo: "La acción más dudosa fue analizada correctamente; buen arbitraje, pero se quedó una tarjeta amarilla sin mostrar". Añadió: "La no exhibición de una tarjeta amarilla, muy evidente y sin posible gestión".
El PSV sí acabaría viendo otra amarilla, con Mauro Júnior amonestado en el minuto 75, y Siebert añadió cinco minutos al final. Las grandes decisiones sobre los penaltis se sostuvieron, pero el pisotón del 51' debió acabar en tarjeta y no lo hizo.
Escrito por Sam Whitfield con investigación asistida por IA, contrastado con 1 medio. Cómo trabajamos →




