Arsenal llega a la final ante el Paris Saint Germain en Budapest con el mejor aval posible en un contexto así: 8 victorias de 8 en Champions, 24 puntos, 23 goles a favor y solo 4 en contra. Y ese dato importa porque cambia por completo el tono alrededor del conjunto. Esto no es un equipo aferrado al escenario. Es un equipo con números, con forma y con una confianza que respalda la fe que sale del vestuario.

Por qué el recorrido europeo del Arsenal ha cambiado el ambiente

El detalle más importante es el más simple. Arsenal ganó los 8 partidos de Champions y terminó primero con 24 puntos, 23 goles a favor y 4 en contra.

Eso es perfil de finalista de verdad, no una carrera con fortuna. Han sido convincentes en ambas áreas, y la faceta ofensiva se pierde con facilidad si el debate se queda atrapado en los nervios y en la historia. El Arsenal marcó 3 goles o más en 6 de sus 8 partidos de la fase de liga, lo que deja claro que esto no se ha construido sobre una única vía estrecha hacia la victoria.

Un equipo que marca con esa facilidad y encaja tan poco tiene todo el derecho del mundo a pensar que la final está ahí para ganarla. La idea central de este informe es la fe, y la racha invicta es la razón por la que esa fe parece sólida y no un brindis al sol.

Eberechi Eze ha puesto voz a ese ambiente de manera cristalina. Le dijo a skysports.com: "Somos un grupo más de personas que tiene la oportunidad de ganar la Champions League y rezo para que la aprovechemos. Cuando lo hagamos, será un momento especial, sin duda."

La frase encaja con las pruebas. Y también esta otra de Eze, de nuevo en skysports.com: "Pasas por altos y bajos y por muchísimo ruido en los medios, pero, al final, lo único que importa es quién ganó. Y no importa cómo ganaste, no importa lo que hiciste para ganar."

Hay debate sobre si Arsenal debe ser tratado como tapado o como favorito real ante PSG. Ambas lecturas tienen algo de apoyo. El PSG es el vigente campeón en este contexto y además remontó una fase de liga discreta, acabando 11.º con 14 puntos, a dos de las plazas de clasificación. También tumbó a Liverpool por 4-0 en el global y al Bayern Múnich por 5-4 en la ida de semifinales, así que no hay forma sensata de restarles importancia.

Pero el caso del Arsenal es más fuerte de lo que sugiere cualquier etiqueta de tapado. Su campaña europea ha sido más limpia, sus números son mejores en las zonas que más pesan aquí y su ataque ha sido mucho más constante. El PSG marcó 21 goles en la fase de liga. El Arsenal marcó 23 y encajó solo 4 en todo el torneo. Con lo visto en este informe, el Arsenal debe ser visto como un favorito legítimo, aunque no aplastante.

Por qué Eze, Odegaard y Raya encarnan esa confianza

Si al ambiente del Arsenal le faltaran rostros, este informe deja tres clarísimos: Eberechi Eze, Martin Ødegaard y David Raya.

Eze es el termómetro emocional más evidente. Ya ha jugado 12 partidos de Champions esta temporada, así que esto no es solo un futbolista hablando bonito antes de una gran noche. Su confianza nace de estar metido de lleno en la historia, y eso importa. Este informe no lo pinta como un salvador de un solo partido. Lo presenta como uno de los jugadores que mejor refleja cómo se ve ahora el Arsenal a sí mismo.

Ødegaard aporta la lógica futbolística más fría. Teddy Sheringham dijo a football.london: "Si necesitan que dos jugadores den un paso al frente en el tiempo añadido, como hicimos Ole Gunnar Solskjaer y yo para el Manchester United en 1999, creo que serán Eberechi Eze y Martin Odegaard los que la ganen. Son dos jugadores de calidad que saben rematar."

Sigue siendo una opinión más que una predicción, pero no cuesta entender por qué Ødegaard está en el foco. Suma 6 asistencias en Premier League, y este informe también le coloca entre los futbolistas con más opciones de decidir la final si se atasca al final.

Y luego está Raya, cuya historia afila la dimensión humana de este recorrido. Debutó con el primer equipo de Southport en septiembre de 2014, en una derrota por 3-0 ante el Macclesfield. Se convertirá en solo el tercer jugador que pasa del fútbol no profesional a una final de Champions, tras Steve Finnan y Chris Smalling.

Paul Carden, segundo entrenador de Southport, le dijo a bbc.co.uk: "No creo que nadie pudiera haberlo previsto ni escrito así. No te sorprendería al 100%, pero tampoco habrías apostado por él."

Ese camino no gana finales por sí solo, obviamente, pero sí dice algo útil sobre este vestuario. El Arsenal no se apoya en una sola clase de relato. Tiene producción de élite en Europa, un capitán capaz de crear, un delantero que habla como alguien que espera rematar la faena y un portero que llegó hasta aquí por una ruta muy distinta.

Por qué la final de 2006 sigue flotando sobre esta

Hay otra capa en la confianza del Arsenal, y viene del recuerdo de la última vez que estuvo aquí. La final de 2006 sigue al fondo porque puede leerse de dos maneras.

Una lectura es la del puro desgarro. El recuerdo de Emmanuel Eboue lo mantiene vivo: H. Lehmann fue expulsado en el minuto 18 por derribar a E. Eto'o fuera del área, S. Campbell aún puso al Arsenal por delante en el minuto 37 con un libre directo de Thierry Henry y, después, Eto'o y Juliano Belletti marcaron con solo 4 minutos de diferencia cuando quedaban 10 minutos para el final.

La otra lectura es que el Arsenal ya estaba lo bastante bien como para ganar esa competición y vio cómo la noche se le escapaba por circunstancias ajenas. Eboue le dijo a dailystar.co.uk: "El Barcelona tenía miedo de nosotros. Creo que si Lehmann no hubiera sido expulsado, ganamos ese partido."

Ambas lecturas son válidas. El dolor sigue ahí, pero la más útil ahora es la segunda. Refuerza la idea de que este club no debería tratar una final de Champions como una novedad. Y eso cuenta cuando el rival es Paris Saint Germain, no porque la historia gane partidos, sino porque puede moldear la manera en que un equipo se planta antes de uno.

Esta final, eso sí, sigue dependiendo de la ejecución, y el informe no sostiene ninguna certeza más allá de eso. El PSG tiene calidad suficiente para castigar cualquier error. La racha invicta europea del Arsenal, la confianza de Eze y el equilibrio que aportan futbolistas como Ødegaard y Raya explican por qué viajan a Budapest con pinta de conjunto que espera ganar y no de uno que solo confía en resistir.

Preguntas frecuentes

¿Llega el Arsenal como favorito o como tapado ante el PSG en la final de Champions?

Parte de la prensa le coloca ese cartel, pero los números de este texto dicen otra cosa: el Arsenal llega con 8 victorias de 8 en Europa, 24 puntos, 23 goles a favor y solo 4 en contra. El PSG es peligroso y ha mejorado tras la fase de liga, pero los de Londres no pintan nada como outsiders.

¿Por qué hay tanta fe en el Arsenal antes de la final contra el PSG en Budapest?

La confianza no nace solo del ambiente. El Arsenal ganó los 8 partidos de Champions en la fase de liga, marcó 23 goles, encajó 4 y firmó 3 o más tantos en 6 de esos 8 choques. Eberechi Eze, además, lo ha dejado claro: van a la final a ganarla.

¿Qué peso tienen Eberechi Eze, Martin Odegaard y David Raya en las opciones del Arsenal?

Son piezas centrales en este relato. Eze ha disputado 12 partidos de Champions y es una de las voces más claras de la confianza del Arsenal. Odegaard aporta calidad y 6 asistencias en Premier, mientras que Raya llega con una historia tremenda, tras subir desde Southport hasta una final de Champions.

¿Sigue marcando la final de 2006 al Arsenal antes de este partido ante el PSG?

Sí, aunque más como contexto que como mochila. El recuerdo de aquella noche sigue vivo, sobre todo por la expulsión de Jens Lehmann en el minuto 18, el gol de Sol Campbell en el 37 y el golpe final con los tantos de Eto'o y Juliano Belletti separados por 4 minutos. Eso todavía pesa en la emoción del regreso.

Escrito por Jack Mercer con investigación asistida por IA, contrastado con 14 medios. Cómo trabajamos →