Jorge Mendes sostiene que a Bernardo Silva le repitieron una y otra vez que nunca sería un futbolista importante, que como mucho le alcanzaría para Primera o Segunda División. Lo dijo en el foro Leading the Game, celebrado en el Executive MBA in Football de Católica Porto SBE y en la Liga Portugal Business School, y la reflexión cobra aún más fuerza porque Silva milita ahora en el Real Madrid, con 32 años y 115 internacionalidades a sus espaldas.

Mendes y las dudas sobre Silva

"Hay un ejemplo clarísimo, el de Bernardo Silva. Me dijeron varias veces: ‘Jorge, olvídate, no tienes ninguna posibilidad, Bernardo Silva nunca será un jugador importante, como mucho jugará en Primera o Segunda División, quizá en un equipo como el Paços de Ferreira’." Mendes también señaló que muchos clubes se echaban atrás por su físico, y que en los entornos de cantera solían imponerse perfiles más potentes.

La frase suena durísima solo porque, visto ahora, la carrera posterior parece escrita de antemano. Mendes explicó que Silva pasó del Benfica al Mónaco, donde no querían retenerle tras el primer año, y luego al Manchester City por 15,8 millones de euros, una cifra que acabó disparándose hasta los 50 millones tres temporadas más tarde.

Añadió: "Era un jugador de posesión, no de los que corren por todas partes, y por eso también se fue al City, que era el equipo para él." Silva pasó nueve temporadas allí, disputó 460 partidos y firmó 76 goles.

El encaje en Madrid responde al mismo perfil

El capítulo madridista aún está arrancando, pero encaja de lleno en el mismo argumento técnico que Mendes defendía. Bernardo Silva ya ha jugado 8 partidos con el Real Madrid y suma 1 contribución de gol esta temporada, con un rol y una influencia que todavía se están asentando.

Los números de posesión son la pista más clara. El Madrid promedia un 57% de posesión con Silva sobre el césped, frente al 47% cuando no está, mientras que la media del conjunto en lo que va de temporada es del 52%. Ante el RB Leipzig, alcanzaron un 62% con él en el once inicial, y además marcó su primer gol con el Madrid en ese partido. En el Clásico del 25 de octubre, el Madrid venció al Barcelona por 2-1 y Silva disputó 80 minutos.

José Mourinho, ahora sí, le está dando un voto de confianza de forma bastante regular al centrocampista portugués, justo lo contrario de lo que ocurrió al inicio de la temporada. Esa lectura más pausada del fichaje tiene todo el sentido. Silva no se vende como una solución inmediata, pero las cifras de control explican por qué el Madrid sigue apostando por él, y la próxima prueba será ver si mantiene ese sitio tras el Clásico del 25 de octubre.

Escrito por Daniel Hartley con investigación asistida por IA, contrastado con 3 medios. Cómo trabajamos →